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Redes sociales

"Si la cultura quiere atraer a las nuevas generaciones, ha de dar el salto al mundo on line y allí las reglas y códigos, la arquitectura social, son esencialmente los de las redes sociales"
José de la Peña Aznar

 

Las redes sociales se han convertido en poco tiempo en un fenómeno global. La aparición e irrupción en nuestras vidas de las aplicaciones derivadas de la conocida web 2.0 o Web Social están transformando la forma en la que nos relacionamos e incluso la manera en la que percibimos la sociedad y todo lo que ella engloba. Así, se toman decisiones como qué exposición visitar o a qué ciclo de cine asistir gracias a la información difundida y compartida en la web.

Las redes sociales son espacios de reunión en los que los usuarios intercambian experiencias, realizan comentarios, emiten opiniones, comparten contenidos, etc... generando un alto grado de interconectividad. A este respecto José de la Peña Aznar afirma "Su potencial realmente aparece cuando se utilizan para crear comunidades de interés, permitir la participación, la conversación, la colaboración". Por este motivo, los centros e instituciones observan en estos recursos una vía más de acercamiento y comunicación con el público. Las llamadas redes sociales educativas se podrían definir como entornos cuyo interés común es la educación, espacios de participación y descubrimiento que fomentan la comunicación entre estudiantes y profesores, que generan nuevas estrategias de trabajo en el aula y fuera de la misma, y que permiten el flujo de información, desarrollando la socialización del conocimiento. Cabe mencionar a Alejandro Piscitelli, filósofo argentino, quien, en unas jornadas sobre educación 2.0, destacó "[...] el gran poder «alfabetizador», en el campo tecnológico, que tienen las redes sociales [...]".
Además, la integración de la tecnología procurará que los jóvenes usuarios se familiaricen con un ámbito en el que tendrán que desenvolverse con soltura a lo largo de su vida.

Como afirma Isabel Ponce en su artículo "Monográfico: Redes Sociales": "El uso de las plataformas 2.0 no sólo permite la transmisión de un conocimiento concreto de forma rápida y la colaboración entre personas, sino que, además, desarrolla competencias tecnológicas imprescindibles para operar en contextos diversos y complejos. [...] hay que tener en cuenta las habilidades y aptitudes que los alumnos pueden adquirir a través de la educación 2.0. La socialización, el trabajo en equipo o la importancia de compartir son elementos que no se pueden enseñar directamente".

La web 2.0 ofrece herramientas interactivas que permiten generar entornos de aprendizaje y de construcción social del conocimiento. Ante esta realidad los museos incluyen en su gestión el desarrollo de estos recursos con la finalidad de acercar sus colecciones, actividades y programas a su público.

El Museo Thyssen-Bornemisza emplea algunas de las redes sociales más conocidas como YouTube, Flickr o Facebook. Cada una de estas permite al centro compartir materiales específicos generados de la propia actividad del museo e incluso generar actividades específicas en ese medio. Ejemplo de esto es la actividad generada en su perfil de Twitter, con el nombre de usuario @museothyssen, el centro promueve el debate proponiendo un tema concreto al mes, de tal forma que todos aquellos que quieran participar podrán hacerlo libremente en el transcurso de una hora. Se genera un diálogo en torno una temática también elegida por los usuarios de la red, se plantean seis preguntas y el resultado se publica a posteriori. Cabe destacar también su actividad en la red YouTube, en su perfil Educa Thyssen. En este canal pueden consultarse todos los vídeos relacionados con la actividad generada por el centro sobre cursos, conferencias, talleres, ciclos, etc.

Los museos e instituciones deben, por tanto, ser conscientes de la nueva realidad y adaptarse a la misma, reconocer el potencial que las redes sociales pueden tener en el ámbito de la cultura y exprimirlo. Como José de la Peña Aznar destaca " [...] crear grandes y fuertes comunidades culturales en las que la institución cultural o las iniciativas culturales fuesen un catalizador que propiciara el intercambio de experiencias. Esto produciría dos efectos inmediatos: por una parte, compromiso y cercanía (engagement en la terminología del márketing) y por otra, difusión, más allá de lo que otros medios de comunicación son capaces de conseguir y a mucho menor precio".

Existen ejemplos como el del Museo de Ciencias Naturales de Manhattan que ofreció entradas gratis a un grupo de personas, entre ellas jóvenes veinteañeros, a cambio de difundir su experiencia en las redes sociales, lo que el propio centro denominó como un TweetUp. El hecho de que actualizaran sus redes sociales durante la visita propició que la experiencia fuera todo un éxito.

 

Emplearon canales como Twitter, Facebook, Flickr, FourSquare o YouTube; subieron mensajes a Twitter empleando el hashtag #AMNHtweetup, chequearon en FourSquare su visita, compartieron sus fotos usando la aplicación Twitpic y Flickr, grabaron vídeos para incorporarlos a su canal YouTube y actualizaron su estatus en Facebook. Elizabeth E. Merritt, directora fundadora del Centro de la Asociación de Museos para el Futuro de los Museos en Estados Unidos, aseveró, refiriéndose al uso de las redes sociales,"Ha revolucionado la forma en que los museos se comunican con su público". Fue tal el éxito de esta propuesta que en una segunda convocatoria, organizada en marzo de ese mismo año, el museo propuso elevar el número de entradas a una centena.
La acogida fue extraordinaria. Bridget Oliveri, estudiante de medicina, afirmaba en uno de sus mensajes "Es una modalidad interesante para estar en contacto con lo que pasa en el museo”.  En otro dijo “Me parece que los datos que suben son muy interesantes”. Su amigo Ryan Wieczkowski, de 24 años, que se hallaba de visita en la ciudad y no pasaba por el museo desde los 14 años, afirmó “Siempre decimos que tenemos que ir más a museos”. “Esta es una oportunidad perfecta”.
Por lo tanto, los centros deben  intensificar sus esfuerzos por desarrollar propuestas como esta y entablar una conversación bidireccional en la que escuchar al público y convertirlo en agente activo en el proceso creativo sea el eje principal.