Cine documental o el tratamiento creativo de la realidad

Se encuentra usted aquí

El cine-ensayo

"El cine-ensayo es como escribir un ensayo sociológico en forma de novela y que para ello sólo dispusiera de notas musicales”.

(Jean-Luc Godard)

 "Hablamos de películas que serían el equivalente cinematográfico de la larga tradición del ensayo literario. Películas que no ofrecerían una narración dramática (como el cine de ficción) ni tampoco una representación del mundo histórico (como el cine documental). Un ensayo cinematográfico presentaría una reflexión sobre el mundo, un discurso en primera persona conducido por la palabra pero anclado en técnicas exclusivas del cine".

(Antonio Weinrichter)

 "El vídeo-ensayo se sitúa en algún lugar entre el documental y el vídeo-arte: ... en cuanto que documentales, se ven como algo demasiado experimental, subjetivo y autoreflexivo; en cuanto que videoarte llaman la atención por su compromiso social y su carácter explícitamente político."

(Ursula Biemann)
 

Como vemos el cine ensayo es un tipo de cine dificil de clasificar y más aún de definir, un cine a medio camino entre el documental, el cine experimental y  el video realizado por artistas, pero que a diferencia del reportaje, no pretende ser objetivo ni pretende llegar a conclusiones y sí en cambio generar reflexiones.

Las primeras aproximaciones teóricas al cine-ensayo llegaron de la mano del  cineasta alemán Hans Richter y de Alexandre Astruc, crítico y director de cine francés, uno de los teóricos más importantes del cine europeo de los cuarenta. Sin embargo será  el influyente crítico de cine y teórico cinematográfico francés, André Bazin,  quien utilizará por primera vez el término cine-ensayo para referirse al trabajo de Chris Marker, Lettre de Sibérie (1957).  

Fotograma Cartas desde Siberia (1957).André Bazin.En ARTIUM.

Chris Marker

Chris Marker fue el gran desconocido, no sólo por su fobia a las entrevistas y a las fotografías, sino también por su trabajo, poco conocido por la mayoría del público mundial, a pesar de que cada vez más la prensa especializada le ha dado su lugar en el séptimo arte. Marker pasará a la historia del cine como el inventor del denominado ensayo fílmico. Sus documentales y cortometrajes  a veces confusos y difíciles de clasificar, pero casi siempre tienen un punto de compromiso social, como el conflicto israelí, Cuba, Vietnam, China o la Unión Soviética.

Christian François Bouche-Villeneuve, más conocido como Chris Marker, nació el 29 de julio de 1921 en Neuille-sur-Seine, Francia. Estudió Filosofía en la Sorbona y tras la Segunda Guerra Mundial se decantó por la crítica literaria y la novela, así, en 1947 escribe en Espirit, revista de la izquierda católica, y en 1950 publicó algunos artículos sobre cine en la revista Cine y Cultura. En este clima de posguerra en Francia, Marker hará amigos como Gérard Lorin, Remo Forlani y Alain Resnais. En 1949 Marker publica su primera y única novela titulada Le coeur net, que obtuvo en 1950 el Prix Orion del Ministerio del Aire francés. Sin embargo, y a pesar de su reconocimiento, el joven Chris Marker no volverá a publicar ninguna otra novela.

Chris Marker.Le coeur net (1949).En ARTIUM.
 

Será a mediados de los años cincuenta cuando comienza a trabajar en el mundo del cine dentro de la llamada rive gauche, movimiento artístico fundado en 1957, y encaminado al desvío y la descomposición del producto artístico en sí. La rive gauche surgió de la revista Positif, y contaría con cineastas como Alain Resnais, el propio Marker, y escritores como Marguerite Duras y Alain Robbe-Grillet. El cine que proponían los miembros de este grupo se caracterizará por ser más retórico y literario que sus homólogos de la Nouvelle Vague. Así, uno de sus primeros trabajos fue un documental sobre los Juegos Olímpicos de Oslo titulado Olympia 52. En 1953 codirigirá junto a Alain Resnais el cortometraje Les status meurent aussi, considerada como una obra precursora del anticolonialismo y que sería censurada en Francia durante algún tiempo.

En 1954 el director francés inició una nueva faceta editora con la fundación de una serie de guías de viaje llamada Petite planète y que se caracterizó por sus fotografías y el material gráfico que incluían. En 1955 Marker trabajó como ayudante de dirección de su amigo Alain Resnais, en el documental Noche y niebla. Al año siguiente trabajará en dos documentales sobre China y la Unión Soviética titulados Dimanche à Pekín (1956) y Lettre de Siberie (1957).

A principios de los años sesenta comienza a trabajar en un par de documentales sobre el conflicto israelí Description d'un combat (1960), y ¡Cuba sí!, rodada en enero de 1961 y montada en plena invasión de Bahía de Cochinos, la cinta supuso un contacto con la Revolución cubana. 1962 será un año decisivo para el director francés, ya que estrenará su cortometraje La Jetée. La cinta obtuvo un gran éxito internacional y, además, serviría de inspiración a Ferry William en su trabajo Doce monos. A La jetée le seguirán durante la década de los sesenta, títulos como Le joli mai (1963); Le mystère Koumiko (1965), un documental sobre las Olimpiadas de Tokio; Si j’avais quatre dromadaires (1966); Rhodiacéta (1967); Loin du Vietnam (1967), un film colectivo en el que participó Marker sobre la Guerra del Vietnam; Cinétracts (1968); La sixième face du pentagone (1968); À bientôt, j’espère (1968); Tour de tournage (1969); On vous parle du Brésil: Tortures (1969) y Classe de lutte (1969). 

En ARTIUM. En ARTIUM.En ARTIUM.

Con la llegada de los años setenta, Chris Marker continúa con su trabajo en documentales como On vous parle du Brésil: Carlos Marighela (1970), donde el director analiza la figura del político brasileño Carlos Marighela. A este trabajo le seguirán, On vous parle de Paris: Maspero. Les mots ont un sens (1970), On vous parle de Prague: le deuxième procès d’Arthur London (1971), Le train en marche (1971), La bataille de dix millions (1972), L’ambassade (1973), y La solitude du chanteur de fond (1974). En 1977 Chris Marker rodará uno de sus trabajos más reconocidos, Le Fond de l’air est rouge, donde el director analiza los movimientos sociales surgidos en diferentes países del mundo a finales de los años sesenta.

En la década de los ochenta continúa trabajando en proyectos como Junopia (1981), por el que consiguió el César al mejor cortometraje documental de 1983. En este mismo año rodará Sans soleil, recibiendo nuevamente varios premios de la crítica especializada, como el Gran Premio de la Crítica Internacional en Londres, el Gran Premio del Festival Des Peuples en Florencia y el Premio del British Film Institute de Londres. En los años posteriores rodaría: 2084 (1984), From Chris to Christo (1985), A.K. (Akira Kurosawa) (1985), Mémoires por Simone (1986) y L’héritage de la chouette (1989).

2084 (1984).A.K. (Akira Kurosawa, 1985).L’héritage de la chouette (1989).

En los noventa, Chris Marker dirige Berliner Ballade, un reportaje realizado para el programa Envoyé Special emitido por la cadena Antenne 2 sobre las primeras elecciones en el antiguo Berlín. A este trabajo le siguieron: Le facteur sonne toujours chaval (1992), Le 20 heures dans les camps (1993), La tombeau d’Alexandre (The last Boshevik) (1993), Casque Bleu (1995) y Level five (1997). En 1998 Chris Marker aceptó comisariar una retrospectiva de su obra en la Cinémathèque Française.

Entre sus últimos trabajos destacan Un maire au Kosovo (2000), una entrevista de Bajram Rexhepi, alcalde de Mitrovica; Cinéma, de notra temps (2000), La souvenir d’un avenir (2001), otra de sus obras compuesta únicamente de fotografías, y Chats perchés (The case of the grinning cat) (2004).

Otra figura clave del cine de ensayo fue Jean-Luc Godard.

Jean–Luc Godard nació en París el 3 de diciembre de 1930. Se formó en el Liceo Buffon de su ciudad natal, en Nyon, Suiza, y en La Sorbona, donde se graduó en Etnología. Gracias a su acomodada situación familiar Jean-Luc pudo dedicarse al cine, su gran pasión, llevando a cabo ideas tan originales como la creación de la Gazette du Cinéma, junto a Rohmer  y Jacques Rivette, conocidos también como “la banda de Scherer”.

Los años cincuenta son para Godard el despegue de su carrera como director cinematográfico. En 1950 publicó sus primeros textos, entre junio y octubre, en la Gazette du Cinéma y poco después realizó su primer corto, Opération Béton, seguido de Unne femme coquette, de 1955, Le coup du berger, de 1956, Tous les gaçons s’appellet Patrick, de 1957.

Como posteriormente se observó, Jean-Luc fue considerado un cineasta provocador cuya actitud profesional rompió con los moldes establecidos en su disciplina creando a su paso tanto ardientes seguidores de sus obras como radicales detractores. Desde muy joven mantuvo relación con los Cahiers du Cinéma, denominado como “...un medio cerrado, febril y apasionado...”, participó en esta como en Arts, con artículos muy polémicos. Defienden la figura del autor, reconociéndole el derecho de creación, es decir, autor es aquel quien dirige el filme, quien busca contar historias, hechos, pero de diferente manera, romper con las formas convencionales, abrir una puerta a la creatividad y explorar otras posibilidades, crear al mismo tiempo que se idea, hacer frente a las necesidades según van surgiendo. Se trata de una tendencia innovadora que propone la fusión de documental con ficción, que busca otros rostros, otros personajes y que aúna el azar de la creación con los medios existentes.

Jean-Luc Godard.

Como él mismo afirmó, le interesan los filmes diferentes, “fallidos y regulares”, entre sus directores preferidos destacan Nicholas Ray, Bergman o Jean Renoir. El estilo godardiano está siempre ligado a sus escritos, textos que redacta a lo largo de toda su vida y trayectoria, siendo éstos fiel reflejo de sus pensamientos y su forma de concebir el séptimo arte, puesta en escena de su provocadora creatividad.

El cine de Godard se caracteriza por su irreverencia y rebeldía respecto al montaje considerado clásico, hay quienes lo encajan por ese carácter provocador como un exhibicionista, aunque sin duda alguna, resulta difícil hablar de la historia del cine sin hablar de él. Se consolida así como un referente dentro del cine moderno y en especial dentro de la ya tan citada Nouvelle Vague del cine francés. Pero su influencia en el mundo de la cultura no se ceñía única y exclusivamente al del cine ya que su repercusión en el arte contemporáneo es notable.

Ejemplo de ello es número especial que editó Art Press reconociendo la repercusión que tuvo sobre algunos artistas de la década de los setenta. Su forma de trabajar otorgó al vídeo, considerado el medio por excelencia del siglo XX, un reconocimiento especial dentro del arte actual. Es Jean-Luc Godard un genio del cine del siglo XX, provocador, inconformista e innovador, crítico con su entorno y consigo mismo, que mantuvo su postura fiel a los postulados de la Nouvelle Vague.

En ARTIUM.En ARTIUM.En ARTIUM.En ARTIUM.

Jean-Luc Godard en el rodaje de Masculin-Feminine, 1965-66.1967 definirá una tercera etapa con la realización de filmes tan controvertidos como La chinoise o Week-End. La cuarta abarca desde 1968 y 1972, trabaja junto a asociados de diferentes países y característicos de éste periodo son los filmes British Sounds, One plus One o Tout va bien.

Entre 1974 y 1979, desarrolla su quinta etapa, conocida como “años de laboratorio” en la que los resultados son Ici et ailleurs o Coment ça va. Durante el sexto periodo el director realiza una andadura en solitario consiguiendo que las películas realizadas en esta etapa se difuminen con las de la siguiente, acotada por los años 1987 y 1994, de la que son representativos filmes como Allemagne 90, Historie (s) du Cinéma y Nouvelle Vague. Jean-Luc Godard es quizás uno de los más controvertidos directores franceses de los últimos tiempos. Abordando todos los géneros, crea un cine en permanente mutación, revelador de las realidades políticas, económicas y morales.

Histoire(s) du cinéma (1998) supuso uno de los proyectos más ambiciosos del cineasta francés. En una serie de ocho episodios realizados a lo largo de diez años (1988-1998) Godard nos muestra un relato sobre el cine y la historia, utilizando para ello la técnica del collage, con fragmentos de otras películas, textos, citas, fotografías, músicas, sonidos, y lecturas a cargo del propio director y de actores franceses como Juliette Binoche, Alain Cuny o Julie Delpy. (ampliar info +)

Por otra parte, es importante resaltar los aportes del cineasta lituano Jonas Mekas, uno de los máximos exponentes del cine experimental estadounidense, y del checo Harun Farocki, con trabajos como El fuego inextinguible (1969), Imágenes del Mundo y Epitafios de Guerra (1988), Las palabras del presidente (1969),  o Los creadores de los mundos de compras (2001).

En ARTIUM.En ARTIUM.En ARTIUM.En ARTIUM.Web de Harun Farocki.