Pablo Gargallo

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Biografía

 Pablo Gargallo nació el 5 de enero de 1881 en la localidad zaragozana de Maella. Era el segundo hijo de Mariano Gargallo Lacuela y Petra Catalán Villanova. En contra de lo que se ha dicho frecuentemente, su padre no era herrero, sino que se dedicaba a las labores del campo, salario que completaba conduciendo la diligencia que hacía el trayecto entre Maella y Caspe. En 1888, problemas económicos obligaron a la familia Gargallo a emigrar a Barcelona, donde Mariano Gargallo encontró trabajo como jefe de la dotación de bomberos del Liceo de Barcelona.

 Pablo, por su parte, acudía a la Escuela de la Galera, donde ya se podía apreciar la capacidad artística del joven. Su primer contacto con la escultura lo tiene en el taller de alfarería donde trabajó durante unos meses. Por medio de su tío Fidel Catalán, entra a trabajar como aprendiz en el taller del prestigioso escultor modernista Eusebi Arnau i Mascort. Compagina este trabajo con clases nocturnas de dibujo. Firma las primeras obras que produce con su apellido materno.

 Acude puntualmente a la tertulia del café Els Quatre Gats, donde entra en contacto con las nuevas corrientes modernistas que llegan a la ciudad. Allí entra en el círculo de algunos de los artistas más representativos del momento como Pablo Picasso, Ramón Casas, Santiago Rusiñol o Isidro Nonell, con los que forja una amistad que se alargará en el tiempo.

 En 1900 comienza a recibir clases de escultura de la mano de Venancio Vallmitjana en la Escuela de Bellas Artes de La Lonja. Este mismo año se traslada de su estudio en la calle San Martín a uno nuevo, en la calle Comercio.

 Sus aptitudes para la escultura hacen que en 1902 La Lonja le conceda una beca para estudiar en París, pero la muerte de su padre le obliga a hacerse cargo de su familia, y le impide moverse de Barcelona. Consigue aplazar un año el disfrute de la ayuda, y viaja a París en octubre de 1903, fecha en la que probablemente se desvincula de forma definitiva del taller de Arnau, con quien seguía colaborando.

 En París conoció al poeta Max Jacob, con quien iniciará una larga amistad. Durante su estancia en la capital francesa, el joven Gargallo tuvo la oportunidad de conocer y admirar las esculturas de Rodin, así como visitar los numerosos museos de la capital del Sena.

 Un año después regresa a Barcelona. Los encargos que recibe, tanto de esculturas exentas, como de colaboraciones con obras arquitectónicas, son cada vez más frecuentes. La enfermedad pulmonar que padece le obliga a permanecer ingresado en casa del doctor Petit, en La Garriga. Durante esta estancia, realiza la Chimenea Petit, que ahora se encuentra instalada en el Museo Pablo Gargallo de Zaragoza.

 En 1907, durante otro viaje a París, tiene la oportunidad de conocer las obras cubistas que estaba creando Picasso. Influenciado por esta nueva forma de concebir el volumen y la percepción, Gargallo realiza su primera obra con metal no fundido, titulada Pequeña máscara con mechón. Esta obra será el punto de partida hacia el descubrimiento de su propio estilo.

 El escultor alterna estancias en París y Barcelona. En la capital francesa Gargallo se reencuentra con sus amigos Pablo Picasso, Manolo Hugué, Juan Gris, Soler Casabón o Max Jacob, y conoce a algunos de los artistas más importantes de la vanguardia europea que estaban establecidos en París como Maurice Raynal, Amadeo Modigliani, Gaston Modor, Pierre Reverdy o Maurice Raynal. Es también Picasso quien le presenta a los marchantes de arte A. Level y L. Rosenberg, que serán los primeros en comprarle sus máscaras metálicas.

 En 1913 se empadrona en París, en el barrio de Montparnasse, donde tiene la oportunidad de imbuirse del ambiente de vanguardia que imperaba en la ciudad. Juan Gris le presenta a Magali Tartanson, con quien se casará en 1915. Cuando estalla la I Guerra Mundial Gargallo se traslada rápidamente de Barcelona a París para alistarse en el ejército. Su delicada salud se lo impide, por lo que decide volver a Barcelona con su prometida.

 El reconocimiento de crítica y público que Pablo Gargallo obtiene en las exposiciones en las que participa va en aumento. Este éxito se refleja en el número de artículos dedicados a Gargallo que aparecen en la prensa especializada. Su amigo Josep Llorens Artigas le dedicó sendos artículos en las revistas Gaseta de les arts y La mà trencada. Pero el reconocimiento era internacional, como se puede apreciar en los artículos que le dedicó E. Tériade en las revistas francesas L’art d’aujourd’hui y Cahiers d’Art, además de los artículos que analizan su obra publicados en L’art vivant, Chronique de la vie artistique y Art et décoration.

 En 1921 obtiene la plaza de Profesor de Escultura y Maestro de Repujado de la Escuela Técnica de Oficios de Arte de la Mancomunidad de Cataluña y empieza a impartir clases de escultura en la Escuela Superior de Bellos Oficios de Barcelona. Ese mismo año logra su consagración como escultor, ya que le reservan en exclusiva una sala en la Exposición de Arte de Barcelona que se celebró ese año.

 La estabilidad económica que le dio el trabajo como profesor se completó con la estabilidad emocional que trajo el nacimiento de su única hija, Pierrette, en 1922.

 En 1924 publica en el diario La Publicitat, junto con otros compañeros, una carta en defensa del profesor Dwelshauvers, que había sido expulsado de su puesto de trabajo por motivos políticos. Al no retractarse de sus opiniones, pierde sus dos puestos como profesor. Sus compañeros corrieron la misma suerte, lo que supuso el cierre definitivo de la Escuela Técnica de Oficios de Arte y de la Escuela Superior de Bellos Oficios. Tras este incidente, la familia se instala definitivamente en París.

 A pesar de residir en Francia, sigue recibiendo encargos de Cataluña. En Francia continúa desarrollando las líneas de investigación en las que estaba trabajando. El prestigio de Gargallo va en aumento tal y como lo atestiguan las numerosas exposiciones en las que participa, tanto en Francia como en España. En 1929 participó con notable éxito en la Exposición Internacional de Barcelona. Diseñó cuatro esculturas clasicistas para el Estadio Olímpico de Montjuic, Saludo Olímpico (el atleta clásico y el atleta moderno) y dos Bigas. Pero también fue expuesta su obra Gran Bailarina, que correspondía a la vertiente más vanguardista del artista.

 En 1934 se inauguran dos exposiciones individuales del artista en las que obtuvo un gran éxito. La primera de ellas fue su primera exposición en Estados Unidos, y se celebró de febrero a abril en la galería Brummer de Nueva York. La segunda tuvo lugar en la Sala Parés de Barcelona, del 7 al 21 de diciembre.

 Ese mismo mes de diciembre, el Centro de Lectura de Reus le organiza un homenaje al que el artista lleva una parte de la exposición de Barcelona. Pero ya se encuentra cansado, y pide a su mujer y su hija que viajen de París hasta Reus para juntarse los tres. Pablo Gargallo muere el 28 de diciembre de 1934 en el hotel Londres de Reus.