Kepa Garraza

Se encuentra usted aquí

Y Los LLamamos Ángeles Caídos

Kepa Garraza retoma de nuevo la iconografía de los artistas más importantes de la Historia del Arte, pero esta vez sigue un proceso distinto de selección, ya que lo importante en esta nueva serie de pinturas es la muerte que tuvieron. 



Así, retrata a artistas como Amadeo Modigliani, muerto de tuberculosis después de una vida de excesos; Mark Rothko, que se suicidó con una cuchilla de afeitar en la bañera de su estudio; Basquiat, muerto a los 27 años de una sobredosis de heroína, y otras tantas muertes aparatosas que ayudaron a forjar la leyenda de estos artistas. Kepa Garraza retrata con toda su crudeza las trágicas muertes de estos nuevos iconos para reflexionar sobre los mitos que ha generado el arte, muchos de ellos basados en una temprana y violenta muerte. Al igual que sucedía con los héroes griegos y de toda la Antigüedad, era necesario tener una temprana muerte para gozar de una fama y reconocimiento eterno.
Sin embargo hay una clara diferencia entre los héroes clásicos y los contemporáneos, y es que en la Antigüedad era necesaria una muerte valerosa, conocida como “la bella muerte”, mientras que pocos héroes culturales contemporáneos responden a esta clasificación, puesto que muchos de ellos sucumbieron de una forma poco edificante, acercándose en mayor medida a la definición de antihéroes.
El título ya resulta irónico desde el primer momento, puesto que utiliza la denominación de ángeles caídos, anunciando ese poso de leyenda. De hecho, todas estas recreaciones no son más que una parodia de las grandes tragedias de la Historia del Arte. Muestra de esta forma su disconformidad con la continuación de la imagen romántica del artista en la era contemporánea.