Eugenio Granell

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Biografía

Eugenio Granell nace en 1912 en A Coruña. Sus padres son Eugenio y María. Tiene dos hermanos y dos hermanas: Mario, Julio, María y Amelia. Su infancia transcurre entre su ciudad natal y Santiago de Compostela. Con tan solo quince años pone en marcha junto a su hermano Mario la revista Sir (Sociedad Infantil Revolucionaria). A finales de la década de los veinte, se traslada a Madrid para iniciar sus estudios en la Escuela Superior de Música, viviendo en primera persona la efervescencia política que se respiraba en los centros de enseñanza de Madrid.



Desde muy joven mantuvo relación y contacto con el mundo literario y musical, como también lo hizo con el mundo de la política. En 1930 se relaciona con personas del ambiente izquierdista.  Al conocer a Juan Andrade ingresa en la oposición de izquierda, la que se convertirá en Izquierda Comunista.  En estas fechas comienza a colaborar en la revista Nueva España.


En 1935 pasa a formar parte del POUM, Partido Obrero  de Unificación Marxista, que resultaba de la unión de la Izquierda Comunista con el BOC (Bloque Obrero y Campesino). Con el estallido de la Guerra Civil, en 1936, Granell dirige el periódico El combatiente rojo, y colabora en el diario La Batalla.
Definido por los que le conocían como un hombre muy implicado en los acontecimientos políticos de su país y muy capaz de llevar a cabo todo aquello que se le encomendaba, Granell tuvo que marcharse al exilio, primero a París y más tarde a Sudamérica. Su primer destino en el nuevo continente fue la capital de la República Dominicana, Ciudad Trujillo. En esta ciudad Granell pasa a formar parte de la Orquesta Sinfónica, fundada por Casal Chapí, a quien ya conocía de Madrid mientras cursaba sus estudios de violín en la Escuela Superior de Música. Su inquietud literaria le lleva a crear La poesía sorprendida, revista en la que participan Juan Ramón Jiménez, entre otras figuras reseñables.



Entrevista a André Bretón para el periódico La Nación, cuando Bretón se trasladó con su familia a la isla La Martinica. Este será su punto de encuentro con el surrealismo.
El año 1946, por razones políticas, su familia y él se ven obligados a trasladarse a Guatemala. Pero una constante que debe quedar manifiesta en la trayectoria profesional de Granell es su enorme capacidad emprendedora. En Gutemala, colabora en diferentes medios de comunicación como la prensa y la radio, Radio Nacional de Guatemala, o en las revistas Plástica o Revista de Guatemala. Además, de participar en la consolidación de AGEAR, Asociación Guatemalteca de Escritores y Artistas Revolucionarios.



El acontecimiento que materializó su plena integración en el movimiento surrealista fue la participación en la exposición Le surréalisme, en la Galería Maeght  de París, organizada por dos grandes figuras del mundo del arte Marcel Duchamp y André Bretón.
Tras el estallido de la revolución guatemalteca, Granell y su familia se vieron oligados a marcharse del país, estableciéndose en Puerto Rico. Aquí ostenta la Cátedra de Historia del Arte en la Facultad de Humanidades. Durante su estancia en este país su actividad literaria como artística proliferan de manera notable. En esta formación constante, realiza con sus estudiantes diferentes viajes y sus trabajos se entienden en un contexto claramente surrealista.
A fines de los años cincuenta se traslada a Estados Unidos, concretamente a Nueva York. En esta ciudad consigue ser catedrático de literatura española en el Brooklyn Collage. Durante los siguientes años su trayectoria literaria se intensifica con obras como Federica no es tonta y otros cuentos, El clavo o Lo que sucedió
En 1962 pasa a formar parte del grupo artístico Phases, con esto la obra de Granell paseará por salas expositivas de todo el mundo. Finalmente y tras un largo exilio, Granell regresa a España en 1985. Se suceden diversos y muy importantes premios que reconocen su trayectoria y valor artístico-literario, ejemplo de esto es el nombramiento como hijo adoptivo de la ciudad de Santiago en 1997.
En el año 1995 abre sus puertas la fundación que llevará su nombre, Fundación Eugenio Granell, ubicada en Santiago de Compostela y continente de una interesante colección de obras del propio artista.


Escritor, escultor, músico y pintor de gran proyección a nivel mundial, Granell jugó un papel importante dentro del movimiento surrealista. Además se implicó de manera absoluta en la política. Eugenio murió en octubre del 2001, recibiendo a título póstumo la Medalla de Oro de Galicia concedida por La Xunta de Galicia.