Aki Kaurismäki

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Biografía

Aki Kaurismäki nació el  4 de abril de 1957 en Orimattila, Finlandia. Desde muy joven mostró gran interés por el mundo del séptimo arte, convirtiéndose en la década de los años setenta en un gran cinéfilo. Según sus propias palabras "...lo anotaba todo en mi agenda y veía una media de seis películas diarias". Su pasión por el mundo cinematográfico fue tal que tras ver la película La edad de oro de Buñuel decidió convertirse en director de cine. "Cuando era joven ví una película de Buñuel y eso cambió mi vida: en gran medida yo acabé en este sucio negocio por culpa de Buñuel" declaró.


Comenzó su andadura, en el año 1981, de la mano de su hermano Mika, un poco mayor que él y formado en la Escuela Universitaria de Cine de Múnich, con una película de carácter documental titulada El síndrome del lago Saimaa (Saimaa-ilmiö). Como dato reseñable, añadir que la película se filmó en los alrededores del lago más grande de Finlandia, el lago Saimaa que cuenta con una superficie de 4.377 km².

 

Tras este documental, en 1983 llevó a la gran pantalla la afamada novela de Dostoievski Crimen y castigo (Rikos ja rangaistus). Cuando Kaurismäki leyó en una entrevista realizada a Hitchcock que Crimen y castigo, según el director  británico, era una novela infilmable, pensó "...ya les voy a enseñar yo", y así, en 1983, se aventuró en lo que en palabras del propio Aki era una película ambiciosa que llevaría el mismo nombre que la novela.

De ésta, su primera obra en solitario, cabe destacar la figura del protagonista, un trabajador que conoce el lado menos afable de la vida. Algo que se repetirá a lo largo de su filmografía, y que dará lugar  a la trilogía del proletariado, centrándose en la figura del trabajador, en las duras condiciones y en una realidad social, que como afirma García Pelegrín, es terriblemente descarnada aunque no exenta de humor. Esta trilogía del proletariado la conforman Sombras en el paraíso (Varjoja paratiiissa) de 1986, Ariel de 1988 y, finalmente, La chica de la fábrica de cerecillas (Tulitikkutehtaan tyttö) de 1990.

En Sombras en el paraíso retrata la vida de un conductor de camiones de basura y una cajera de supermercado, en ambos casos la vida les ha tratado con dureza, ella ha sido despedida de distintos empleos injustamente mientras que él es un hombre triste, sin ilusión, gris. La relación entre ambos muestra según Kaurismäki "...la tragicómica melancolía de la vida en la gran ciudad". En La chica de la fábrica de cerecillas ocurre algo similar, una mujer con poco futuro en su trabajo y atormentada por la falta de cariño de su madre y padrastro protagoniza la historia, su vía de escape es salir todas las noches a bailar, todo parece transcurrir de forma monótona hasta que un día conoce a alguién, y puede que su suerte cambie. En el filme Ariel narra la historia de Taisto, un minero que es despedido de su trabajo, al que las circunstancias familiares no ayudan mucho, además se ve involucrado en un asunto por el que es condenado y tendrá que ingresar en prisión. En toda la trilogía los personajes son trabajadores a los que la suerte no acompaña, sus circunstancias personales son difíciles y sienten la necesidad de buscar la felicidad, un nuevo destino aunque, en ocasiones, sea en vano. Sus personajes fríos y, en ocasiones, distantes se ven enfrentados a situaciones extremas.

Con esta trilogía Aki realiza una crítica social, una protesta silenciosa del capitalismo feroz por el que se rige el mundo y las circunstancias adevrsas a las que tienen que enfretarse los obreros. Kaurismäki a través de una puesta en escena minimalista y largos planos casi estáticos logra crear un ambiente depresivo, una tensión que los espectadores perciben casi angustiosamente. Relata la vivencias sentimentales y personales de los obreros dentro de sus respectivos puestos de trabajo.

En los sucesivos años, Kaurismäki dirigió un par de películas con gran contenido crítico, en 1987 presentó Hamlet vuelve a los negocios y a fines de los ochenta Leningrad Cowboys Go America. En la primera realiza una interpretación "anticapitalista"  de la obra de Shakespeare y la segunda es un road movie en la que el director se "burla" de sus peculiares personajes así como de Estados Unidos, país por el que los protagonistas emprenden un viaje hacia la anhelada fama. Para poder realizar la película se ideó una banda musical ficticia que tras la grabación adquirió vida propia. Esta obra es sin duda muestra del peculiar sentido del humor del director finlandés. 

La filmografía de Kaurismäki cuenta con tres películas que a pesar de la distinta temática mantienen entre ellas cierta relación, las tres han sido rodadas fuera de Finlandia, respetando el idioma original de cada lugar. Como ocurre en Contraté un asesino a sueldo, calificada como una magistral comedia negra, que fue rodada en Londres y en inglés, al igual que en La vida de bohemia ambientada en París y cuyos protagonistas hablan en francés. Es un paréntesis en el que Kaurismäki experimenta y trabaja aspectos de la vida distintos a los ya tratados, use conforma así un espacio precedido por la trilogía del proletariado y la trilogía de lo cotidiano. Las películas que conforman el espacio entre ambas trilogías son Leningrad Cowboys Go America de 1989, Contraté un asesino a sueldo (I Hired a contract Killer) de 1990 y  La vida de bohemia (Boheemielämää) de 1992.

 

Mientras que en Leningrad Cowboys Go America los protagonistas son los miembros de una banda de música que incian su periplo en tierras americanas, en Contraté un asesino a sueldo, concede el protagonismo a un hombre gris y cansado al que acaban de echar del trabajo, incapaz de acabar el mismo con su vida decide contratar a un asesino que lo haga. Pero un giro inesperado, el encuentro fortuito con el amor, hará que su protagonista cambie de opinión pero quizás sea demasiado tarde... Finalmente, en La vida de Bohemia, basada en la obra de Henry Murger Escenas de la vida de bohemia (Les scènes de la vie de bohème), la historia gira en torno a la amistad que surge entre tres intelectuales en el París de los años noventa. Rodolfo, un pintor albano sin papeles de residencia, Marcel, un escritor y editor de revistas poco afortunado y Schaunard, un compositor posmodernista.

Tras el rodaje de estas películas Kaurismäki regresó a su país natal y afirmó "...estoy convencido de que un director debeíra rodar sus filmes en su propio país". Aki se embarcó en un nuevo proyecto al que titularía Toma tu pañuelo, Tatiana (Pidä huivista kiinni, Tatjana) de 1994. Esta es una de las películas que mejor definen el cine de Kaurismäki, puesta en escena minimalista, participación de un número limitado de personajes, falta casi absoluta de diálogos, exprimeindo al máximo la capacidad de los perosnajes de concentrar todo un diálogo en una sola pero intensa mirada.

La historia se centra en dos amigos que inician un viaje en coche, en una de las paradas conocen a dos chicas con las que entablarán una amistad, ambas hablan un idioma distinto al de los dos amigos con lo que entenderse resulta complicado. Aún así entre dos de los prtagonistas surge una bonita y muda historia de amor, según García Pelegrín "...Tatiana rezuma sentimiento...".

En cuanto a su trilogía de lo cotidiano Bagh afirmó "Aki Kaurismäki sabe de las cosas sencillas de la vida, cuyo conocimiento escasea tanto: amor al prójimo, solidaridad [...]". Esta trilogía, también conocida como la trilogía de los perdedores, se inicia con una de las películas más aclamadas del director, Nubes pasajeras (Kauas pilvet karkaavat) de 1996. En ésta Kaurismäki recurre a los personajes sencillos, a aquellos a los que la suerte no les sonríe, una pareja que debe enfrentarse al desempleo, jóvenes sin oportunidades que sufren las penurias de la falta de un puesto de trabajo.

Tras este filme da paso a Un hombre sin pasado (Mies vailla menneisyyttä) del 2002, su protagonista es un hombre que ha perdido la memoria, que padece la una de las mayores tragedias del ser humano que es la soledad, debido a su falta de recuerdos es marginado y debe reiniciar su vida en un entorno desconocido para él. La lucha constante de sus personajes es un elemento común a la mayoría de sus filmes, son personajes llenos de realismo que buscan la felicidad. El espectador puede empatizar con ellos llegando a sentir sus frustaciones e ilusiones. Además, Aki introduce un elemento nuevo en ambas, como lo es el color. Eso se observa en detalles como el tono de los muebles y el rojo intenso del abrigo de la protagonista de Nubes pasajeras o los colores más suaves en los paisajes de Un hombre sin pasado.
 

La trilogía se cierra con la película Luces al atardecer (Laitakaupungin valot) del 2006, en la que ahonda en el sentimiento de soledad del ser humano. Para realizarla se inspiró en Luces de la ciudad de Charlot en la que el protagonista se enamora de una florista ciega, y para la que consigue dinero con el fin de que pueda recuperar la vista, las ilusiones se ven truncadas con el plano devastador en el que la chica descubre que el idealizado millonario que la había curado no es otra cosa que un pordiosero. En Luces al atardecer el protagonista es un guarda de seguridad que embelesado por una espectacular mujer, envíada por la mafia, accede de una manera casi involuntaria a perpetrar un robo.

Se aprovechan de su buena voluntad, de su falta de carácter y de su condición como guarda, ya que con él el robo será más fácil de llevar a cabo. Ilusionado con un futuro mejor el protagonista termina en prisión, perdiendo absolutamente todo. Una vez más el personaje principal es ve arrastrado por las circunstancias dejándose levar, sin oponerse, asume de forma pasiva los bandazos que la vida le da.

Otro clásico de la literatura filandesa que Kaurismäki ha adaptado a la gran pantalla es Juha de Juhani Aho de 1911 La película lleva por título el nombre la novela y fue rodada en 1999. Ha sido calificada como "el último film mudo del siglo XX", Kaurismäki muestra su estilo más radical, elimina el color, fue rodada en blanco y negro,  y también los diálogos, aboga por la sencillez y por la música como espejo de las emociones de los protagonistas. Las miradas de los personajes son profundas e intensas capaces de transmitir aquello que sienten. En esta ocasión la tranquila vida de un matrimonio que vive en el campo se ve interrumpida con la llegada de un hombre que intenta seducir a la mujer con la riqueza y situación que podría tener en la ciudad. Juha de Kaurismäki es sin duda la versión más melodramática de todas las que se han hecho hasta el momento de tan reconocida novela.

 

 

"Kaurismäki es uno de los grandes" así lo aclaman unos y otros; es un director de reconocido prestigio merecedor de los distintos premios con los que sus películas han sido galardonadas,  ejemplo de ello la última película Le Havre del 2011 ha recibido prestigioso premio Fipresci al mejor largometraje del 64 Festival Internacional de Cine de Cannes que concede la crítica internacional. Ha recibido un total de 23 premios entre los que se encuentran el Festival de Cannes, Festival de Berlín, European Film Awards, Festival de Valladolid, entre otros.

Kaurismäki es reconocido por estilo austero, sencillo, minimalista, en el que la música posee un papel importante y sus protagonistas poseen la capacidad de mostrar con una mirada un sentimiento intenso, para Aki las personas siempre deben estar por encima del resto de elementos.