Héroes de papel

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La historia

Érase una vez... Así deberíamos iniciar este resumen de la historia de El Príncipe Pablo, ya que todo cuanto rodea su trama inicial posee los efluvios de un cuento de hadas. La historia se desarrolla en el imaginario país de Chon-Chon, cuando éste era gobernado por un desdichado rey llamado Buenaventura Como podrán comprobar mas adelante, el nombre era lo único positivo que el monarca poseía Todo lo demás eran penurias.

Era un rey poderoso, muy rico y contaba con un gran ejército. Pero nadie le envidiaba. Todos le compadecían, debido a su invalidez. Además de la parálisis que sufría desde muy joven en ambas piernas, hacia dieciséis años que se había convertido en presunto viudo en un lance en el que también desapareció un hijo, Pablo, de corta edad.

Lo que el rey no sabe es que tiene en su ministro Edmundo al causante de las dos pérdidas familiares. Y ahora está a punto de sufrir otra grave afrenta: desposar su más preciado tesoro, su única hija, Rosalía, con el compinche de Edmundo, el príncipe Román, coparticipe del aquel acto criminal.

Durante los preparativos de la boda, Rosalía le confiesa a su nodriza que no va feliz al matrimonio, que no ama al príncipe Román y que sólo consiente por cumplir el deseo de su padre, por el que siente mucha pena debido a su incapacidad física. Pero la nodriza le cuenta que la pena de su padre no es consecuencia de la parálisis, sino de la perdida de un hijo su cedida muchos años antes. Tras estas palabras, que cogerán por sorpresa a Rosalía, ya que desconocía que hubiera tenido un hermano, la fiel nodriza le narra la historia en la que su madre y hermano desaparecieron

La nodriza sólo puede contar la historia a medias, esto es, que desaparecieron durante el trayecto que ambos realizaban a otro condado para visitar a los abuelos. Pero lo que nadie sabe es que los culpables de la misma fueron los malvados Edmundo y Román.

Lo que ni siquiera sabe el propio Edmundo es que Román, en cargado de darles muerte, dejaba con vida a Pablito lo vende a un mercader por unas bolsas de oro. De manera que su infame codicia de antaño le privará ahora de llevar a cabo sus maquiavélicos planes de matrimonio. El joven Pablo, que durante todos esos años ha vivido pensando que es hijo del mercader, llegara a tiempo de evitarlo”. Fuente: Baena, Paco. La magia de Maga desde la nostalgia. Barcelona; Glénat, 2002, p. 251.  COM 10