ARTIUM (2002-2012): Memoria gráfica y documental

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Catarsis. Rituales de purificación

09/03/2006 > 04/03/2007 (Sala Sur)

Comisario: Daniel Castillejo

Artistas: José Luis Fajardo, Francesc Torres, Evaristo Belloti, Miquel Navarro, Jorge Oteiza, Jaume Plensa, Darío Corbeira, Darío Villalba, José Manuel Viola [+], Lucio Muñoz, Antoni Clavé, Victoria Civera, Xavier Franquesa Llopart, Zush, Víctor Mira, Vicente Ameztoy [+], Florencio Galindo de la Vara, Manuel Millares, Antonio Saura, Joan Josep Tharrats, Miquel Barceló, Marina Núñez, Itziar Okariz, Pedro G. Romero, Rafael Agredano, Pablo Miiqua, Miquel Barceló, Juan Muñoz, Amador (Amador Magraner), Nicolás de Lekuona, Ángel Ferrant, Begoña Montalbán, Pedro Mora, Elena del Rivero, Ignacio Sáez, Pierre Gonnord, Ángel Marcos, Erwin Olaf, Francisco Ruiz de Infante [+], Mira Bernabeu, Javier Pérez, Manu Arregui, Miguel Ángel Gaüeca, Antoni Tàpies [+], Antoni Muntadas, Joan Fontcuberta, El Perro, Rogelio López Cuenca, Juan Francisco Casas, Eduardo Sourrouille, Alberto Peral, José Manuel Ballester, Rómulo Celdrán, Fernando y Vicente Roscubas, Roland Fischer, CVA, Juncal Ballestín, Jacobo Castellano, Iñigo Royo, Victoria Civera, Victoria Diehl, Cabello / Carceller, Juan Pérez Agirregoikoa, Ixone Sádaba.

Actividades relacionadas con la exposición: conferencia I, conferencia II, conferencia III, conferencia IV, cine

 

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Lo real

Estamos a punto de introducirnos en un viaje por la representación, por el mundo de lo metafórico, de las alusiones y conviene saber desde dónde partimos. Aquí, no hay representación, lo que hay es, lo real, nada más.

La representación 

La representación es el origen de la catarsis, sin la acción, sin la proyección de lo real, no es posible avanzar en el viaje que nos llevará a la a la purificación y completará el proceso catártico.

La sublimación

Es la representación emocional pura, la idea de sublimación estética o las referencias a ella. En este capítulo nos centramos en la sensibilización abstracta que provoca placer, evocación y otras emociones tan penetrantes como, muchas veces, indefinibles.

La máscara

En la representación la máscara ayuda al actor en la interpretación de lo ajeno. Por medio de la máscara se logra una distancia entre uno mismo y lo representado. Se esconden los rincones no deseados y se expresan las emociones con mayor libertad.

La tragedia

La tragedia según el principio aristotélico es el elemento clave gracias al cual se produce la catarsis. En este apartado claramente se representa la tragedia y según el dogma catártico clásico desde aquí, tras su contemplación, se deberían originar las emociones de compasión y temor y al final del proceso, la purga, la purificación.

La conciencia

Una vez contemplado lo representado pasamos a la toma de conciencia, a localizar el problema que desde la representación trágica ha viajado hasta nuestro interior. Hay que poner en marcha los mecanismos, los artilugios mentales que nos permitirán afrontar la crisis.

La carga

El peso que nos abruma, que nos impide reaccionar. El dolor que ciega la capacidad de distinción entre realidad y espejismo. El momento difícil y peligroso de terminar hundido por el lastre que supone su tonelaje.

Las cabezas

Los lugares donde habita la conciencia y surge la lucidez, aparecen como fijación, como una zona donde la mirada frontal al espectador y a sí mismas preguntan, inquieren respuestas con urgencia. Miradas o palabras mudas que no son sino un intermediario, un velo entre dos mentes frente a frente.

Los mecanismos, las llaves, las claves

Este apartado trata de definir el estado de autonomía de las decisiones. La capacidad de poder estar sólo o no en el instante último de decidir. Por eso, esa soledad necesaria y difícil de delimitar exige una visión clara para poder abrir las puertas y seguir adelante. Para ello, aquí se presentan obras donde la metáfora tiene una presencia esencial.

Las puertas

Los límites, las salidas, los resquicios son el primer horizonte. En ellas se formaliza el deseo entrar, de salir o de cambio. El proceso catártico inicia su transformación con la búsqueda de posibles soluciones para expresar la necesidad de purgar las emociones. En el arte, las puertas son esenciales, abiertas o cerradas, son uno de los temas más evidentes que hablan de soluciones e impedimentos.

El rito

El rito forma parte del proceso catártico ya que por medio de la repetición, del sacrificio se inicia el proceso de purificación para lograr la limpieza del alma, la catarsis. En el arte la experiencia ritual se produce en la celebración repetitiva del propio arte y en la expresión terapéutica de sus contenidos.

Las liturgias

Las formas, el conjunto de actos con los que se representan los ritos, son los signos del arte que expresan celebración, saludo, penitencia, voluntad o deseo.

Los exvotos

El ofrecimiento, el don y el agradecimiento que se realiza tras un beneficio recibido tienen su correspondencia en el arte, donde abundan artistas y obras en las que los objetos y sus representaciones parecen dar la razón a la capacidad del mismo para conseguir imposibles y de la misma manera, en vez del reconocimiento, ejercer la crítica.

La liberación

Finalmente, tras cubrir todo el proceso, tras haber asistido a un viaje donde la catarsis y el arte han ido en paralelo y uno se ha explicado al otro, llega el momento de la purificación, del cambio y de descubrir el papel del arte en la interpretación del mundo y del ser humano. Es el momento de liberar las emociones negativas por medio de la explosión, la expulsión y la muda. Una nueva mirada se impone.

La explosión

Primer acto de purificación, que tal vez sea reflejo, provocado o involuntario pero que parece inevitable. El hecho es que las condiciones obligan a este estallido de violencia creadora. Una detonación instantánea que acaba con el viejo orden interior.

La expulsión

En la catarsis la expulsión de las emociones negativas es el instante clave. Pero, de la misma manera, el hecho del desprendimiento y limpieza de esa negatividad, también implica el desbordamiento, la marea, el manglar que coloniza otros espacios. Quien sabe si para desaparecer o, por el contrario, para alumbrar otras posibilidades.

La muda

Tras recorrer el proceso catártico, llega el instante final, el momento de reconocer que todo ha cambiado y que ahora toca la transformación. En la declaración de intenciones, este es el relámpago de la nueva conciencia, del desprendimiento de las antiguas certidumbres y mostrar un diferente rostro. De la constatación crítica de que todo, nosotros y el mundo, debemos ser de otra manera.

 

Documentación asociada a la exposición

 FOTOS  FOLLETOEN PRENSA

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