Juan Manuel Díaz Caneja

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Biografía

 

Juan Manuel Díaz-Caneja nació en Palencia en 1905, donde pasó su infancia y adolescencia. A los 18 años se trasladó a Madrid a estudiar Arquitectura, y para preparar su ingreso en la Escuela, comenzó a asistir a clases de dibujo en la Academia Libre de Pintura de Daniel Vázquez Díaz, que era amigo de su padre. Varios años con Vázquez Díaz le harán cambiar de idea y dejará sus estudios para dedicarse plenamente a la pintura.

Durante estos años de aprendizaje, se alojó en la Residencia de Estudiantes, participando activamente en la vida cultural. En 1927 conoció a Benjamín Palencia [+info] y Alberto Sánchez, uniéndose a la Escuela de Vallecas junto a otros pintores como Maruja Mallo, Luis Castellanos y Luis Felipe Vivanco, y escritores como Federico García Lorca, Rafael Alberti y José Herrera Petere. Esta escuela buscaba revitalizar la tradición del paisaje castellano con renovación formal que venía de la mano del fauvismo y el cubismo.

Pasó el invierno de 1929 en París y empezó a sentir fascinación por el cubismo. Cuando volvió a España, pasó unos meses en Zaragoza, donde su padre había sido destinado como gobernador civil. Allí se relacionaba con los círculos vanguardistas y comienzó a introducirse en la ideología anarquista. En 1931 publicó, junto con su amigo Herrera Petere, el único número de una revista provocadora, de tintes anarquistas, surrealistas y dadaístas, con el nombre En España ya todo está preparado para que se enamoren los sacerdotes.

Pasó la guerra civil en el Cuerpo de Carabineros de la República. En 1937 conoció a Isabel Fernández Almansa, quien sería su compañera hasta el final de su vida. Al terminar la guerra, Caneja logró escabullirse de la represión. Desde entonces, vivió y trabajó en Madrid, donde comenzaba a exponer sus primeros paisajes, un tema que, como hicieron utilizaron muchos otros pintores de la época, fue muy recurrente en su obra, ya que este tipo de composiciones no tenían problemas con la censura.

Sin embargo, en 1947 fue detenido por su vinculación al bando republicano, e ingresaría en la cárcel hasta 1951, primero en Carabanchel y después en Ocaña. Durante los tres años que permaneció encarcelado no dejó de pintar. En junio de 1951, ya en libertad, realizó una exposición en el Museo Nacional de Arte Moderno de Madrid. Ese mismo año participó en la I Bienal Hispanoamericana de Arte, también en Madrid.

 

Los años siguientes continuó su labor expositiva por galerías y museos. En 1956, junto con Benjamín Palencia [+], Antoni Tàpies [+] y Eduardo Vicente entre otros, fue seleccionado para representar a España en la Biennale di Venezia. Fue premiado en dos ocasiones con segunda y tercera medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes, y en 1958, se le otorgó el Premio Nacional de Pintura.

En los años 60 comenzó a tener cierto reconocimiento, y participó en varios Salones de Mayo de París. En la década de los 70 inició su vinculación con la Galería Theo de Madrid, donde expondría en numerosas ocasiones. En 1980 el Ministerio de Cultura le otorgó el Premio Nacional de Artes Plásticas.

Murió en Madrid el 24 de junio de 1988. Tras su muerte se creó en Palencia la Fundación que lleva su nombre.