Joseph Beuys

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Entrevista

Joseph Beuys.

  

Lápiz , n. 187-188 (noviembre-diciembre 2002)

José Lebrero Stäls

(.) Pregunta.-Usted es un artista muy respetado en el sistema. Quizá también se le manipula. ¿No es cierto que usa, para fines ajenos a ese sistema, la posición que tiene dentro?.

Respuesta.- No existe otra posibilidad. Cuando se vive en una situación como ésta, hay que actuar así. Si se pretende encontrar una salida, es imprescindible realizar los movimientos necesarios para conseguirlo, y únicamente se avanza a partir del punto en el que uno se encuentra. (.) No tendría sentido tratar de probar otra cosa, ¿dónde? Si pretendiera situarme en una situación diferente a la del arte, la jurisprudencia, el orden económico, el sistema educativo; fuera donde fuera, me encontraría con la misma protección de lo "viejo". Prefiero quedarme en el mundo en el que he crecido, al que pertenezco y trato de perforar. A nivel teórico igualmente, ya que la teoría de todo esto está basada en el principio: el arte es la única posibilidad, si bien es preciso cambiar el concepto, rehusando la tradicional idea burguesa. (.)

P.- Esto conlleva una gran responsabilidad.

R.- Por supuesto. Pongamos, por ejemplo, la cultura elitista. Mucha gente entiende por cultura lo que aparece publicado en los periódicos; eso no es cultura. Nuestra vida depende de lo que se lee en la portada y no en la sección de cultura, y tampoco de lo que dicen las revistas de arte. (.) Incluso lo que aparece en las páginas de cultura tampoco resulta imprescindible, ya que la vida depende de otros factores, los económicos, u, por ello, es lógico que la gente que la gente no se interese por el arte. Yo lo encuentro fantástico, ¡no pueden! Sería ilógico. Tienen otras preocupaciones en la mente. Los más viejos están preocupados por saber si obtendrán la pensión; los jóvenes, por averiguar si encontrarán un puesto de trabajo, una profesión. La existencia del hombre está determinada por factores tan elementales como la seguridad o la inseguridad. Tanto el orden económico capitalista como el comunista presionan más o menos igual y se han convertido en inhumanos.

P.- ¿Y el acentuado mercantilismo que se aprecia en el mundo del arte?

R.- No se sabe exactamente de dónde procede, porque el mundo del arte tampoco está muy interesado en la nueva idea del arte., cómo podría expresarlo., ¡el mundo del arte es cobarde!, se adapta para participar en el negocio que se pueda hacer con todo esto, el mercado domina. En las academias de Bellas Artes, los estudiantes ya están pensando: "Vamos a ver cómo podré introducirme rápidamente en la batalla de la competencia y entrar en el mercado. ¿Cómo lograr el éxito monetario? ¿Cómo enganchar a un galerista?" Y todo se mueve en torno al principio del lucro. Por supuesto que un artista tiene derecho a vivir, pero difícilmente podrá convertirse en un artista sensato si se inicia tan tempranamente en el lucro; probablemente lo que será es un buen hombre de negocios, no un artista. Es un tipo que abunda hoy. Y, como decía, estamos en una situación y se trata de continuar hacia delante, yo me preocupo por encontrar el camino. (.)

P.- ¿Le interesan las cuestiones estéticas, la estética misma?

R.- (.) Estético, en sí, no significa nada malo. Si se juzgara todo con principios estéticos, bajo una perspectiva estética, no necesitaríamos fabricación de armas, ni ejércitos. Hay que ampliar el concepto de estética al campo del hombre. Debe formar con él una unidad y no limitarse a permanecer exclusivamente en el objeto. Lo que ya no vale es la tradición de la estética, los sistemas filosóficos sobre la estética han envejecido, así como la imagen que tenemos de ella en el arte, la publicidad o la producción de bienes. Hoy es ya una cuestión antropológico-humana. Yo he dicho: estética=ser humano, de una forma radical. Con esto, digo que los parámetros de la estética, sus auténticas dimensiones, son parte de la persona misma y en el momento en que uno toma conciencia de ello, esto se convierte en realidad.

P.- ¿Cómo coopera el artista?

R.- ¡No existen artistas!, ¡el arte no existe!, sólo existen personas que trabajan según los dictados del sistema capitalista o del comunista. Entre ellas, los pintores y escultores, que ensucian el medio ambiente de la misma manera como lo hacen los industriales o los publicitarios. Mientras la situación continúe así, no existe ningún arte. Claro que los pintores quieren pintar, ¡que lo hagan!, el principio de la libertad es lo más importante. Cada uno debe hacer lo que quiera. Estoy contra todo tipo de dictadura y cada cual decide por sí mismo, pero, entonces, digo: "bien, si quieres hacer cuadros y con esto te conformas, verás cómo no serás capaz de pintar ningún buen cuadro". Quien hoy no se preocupe por estas cuestiones, del futuro, y no trate de darle una forma a su reflexión, no tiene motivos para pintar. Se quedará en contra atascado en la esquina de las páginas de cultura de los periódicos y, al final, no le quedará nada más que la pelea con la competencia en el negocio. Más y más, la dignidad del arte se está perdiendo. Se dirige por las modas. Todo son tendencias. Ahora así, ahora asá, ¡Aha!, ésta es interesante. Mientras, la propia esencia del arte, su dignidad, desaparece. Y yo añado: "¡Vale!, pinta cuadros, pero verás que cada vez son peores", está muy claro. Sólo aquel que, digamos., corta la tela inmerso de lleno en esta problemática, mantiene todavía una razón importante para producir algo que contenga calidad. (.)

P.- En varias ocasiones ha criticado a Marcel Duchamp, incluso utilizando el tema en sus acciones. Hay quien no se lo perdona.

R.- Siempre he dicho que él mismo no entendió sus propias ideas y que se ha exagerado el valor del silencio de Duchamp. Duchamp quería salir del arte, estaba contra el arte, pero acabó en el museo y allí se quedó. Cogió objetos y los llevó al museo diciendo: "esto es arte". Lógicamente, tendría que haber dicho: "esto no lo he hecho yo, procede de la industria", o sea, que tendría que haber dicho que cada persona es un artista. Obviamente, Duchamp ha sido uno de los representantes característicos y muy importantes de la modernidad, pero estaba preso de la vieja idea elitista del arte. Quería salir, pero se quedó dentro. Lo que aportó experimentalmente no lo supo combinar con una conclusión intelectual. Inmediatamente después de su acto experimental, al día siguiente, tendría que haber dicho: "bueno . el concepto de arte se amplía, el de ser humano también", pero no lo hizo porque mentalmente perezoso, de todas las maneras era una persona muy perezosa. Eso es lo que dije. También he dicho que fue una figura notable y a la que es preciso atribuir experiencias básicas para ese camina de salida del arte moderno. No supo desarrollar, paralelamente a lo que hacía, ninguna teoría, ninguna conclusión lógica final. Nada más he dicho, y por esto no es un artista peor. (.)

P.-Permítame traer a la conversación otra de sus frases públicas: "el ser humano solo puede ganar la libertad a través de la creatividad", la cual usted como arte. De esto se desprende una parte de su ideología. Puesto que una ideología pretende unos fines para la sociedad en la que se desarrolla, ¿qué métodos utiliza?

R.- Ya le decía que para mí el arte no consiste exclusivamente en pintar cuadros o hacer esculturas. Tiene una razón de ser, una función auténtica, cuando abarca totalmente el ámbito en el que origina y abraza, al mismo tiempo, a la persona. Así, logra transformar hacia el futuro todas las situaciones y condiciones que existen en el mundo, las cambia, las reorganiza, verifica un cambio en las circunstancias. Se podría decir que he trabajado toda mi vida sobre la idea de una creación capaz de cambiar las condiciones sociales. La mayoría de las veces, el arte no tiende a ello, aunque, por otra parte, no se puede negar que, en cierta forma, esa tendencia ha existido. Picasso decía que el arte no sirve para pintar cuadros bonitos, sino que es un arma contra el enemigo. La tendencia existe, pero el método mediante el cual se consigue la transformación de las condiciones sociales es mi preocupación, en ello se basa mi interés por el arte. Hay quien se conforma con la idea de que el arte consiste en pintar cuadros. Para nada me interesa ese concepto. El método es básicamente muy sencillo, muy fácil. (.) el problema central estriba en el hecho de que la gente no piensa de forma lógica o está acostumbrada a lo que le llega desde arriba, está terriblemente manipulada. El hombre ha sido envilecido por los sistemas políticos que han imperado en los últimos doscientos años. (.) Cuando se habla de creatividad, la gente piensa: "sí, claro, pinta cuadros, o practica un hobby ... está metido en el yoga...", la palabra se ha puesto totalmente de moda y el concepto de creatividad se ha enajenado por completo. Yo postulo la libertad y la capacidad del hombre para desarrollar sus propias habilidades. Cuando se pone en movimiento, mediante el convencimiento íntimo, la persona se convierte en un ser soberano y autónomo. Partiendo de su soberanía, es capaz entonces de solidarizarse con otras personas autónomas y, así, transformar las circunstancias. Sí, en principio es fácil.

P.- ¿Como si de una locomotora que se pone en marcha se tratara?

R.- Exactamente, usted lo ha dicho. Se puede calificar de concepto antropológico del arte. Yo no hago arte moderno, lo moderno es una fase en el desarrollo del arte que, podría decirse, acabó en los años veinte. Entonces llegó a su fin. Lógicamente, lo hubiera tenido que reemplazar el arte antropológico. Desgraciadamente, no ha sido así y, por ello, hay que hacerlo hoy indirectamente, mediante la evolución lógica. En este punto trabajo muy intensamente.

P.-Cuando se trabaja con mucha intensidad para conseguir algo, ayuda saber que otros artistas van en la misma dirección, ¿no?

R.-No, no. Debemos partir de otro principio. Olvidemos a los artistas, supongamos que ya no hay artistas. Siempre he dicho que nada tengo que ver con el arte, incluso odio al mismo arte porque, básicamente, no hace otra cosa que mostrarle perpetuamente lo mismo a la gente: que existen modificaciones según la moda, cambios de estilo. Ahora esta innovación, después la otra. Cubismo, surrealismo, minimal, acción- performance , ¡pintura salvaje!; quiero decir que son eternas innovaciones estilísticas insuficientes para que la humanidad supere un nuevo eslabón en el desarrollo. Les interesan a ciertos intelectuales, a los críticos de arte o a las instituciones establecidas: mercado, academias, escuelas pedagógicas de arte. Faltos de interés si se contemplan como un momento en la evolución de la totalidad. Sólo acepto ser llamado artista con la condición de que se considere a cada persona otro tanto. Entonces, lógicamente, estoy de acuerdo, me apunto, pero, en el fondo, no querría pertenecer a la agrupación de los artistas... (...)