Algunas de sus películas

El Presidente (1919)

 

El juez en un pueblo danés considera que su hija ilegítima, que se enfrenta un juicio por el asesinato de su hijo recién nacido, tiene bastantes posibilidades de ser condenada a muerte. Quedó embarazada de un aristócrata que no quiere casarse con ella. La misma suerte corrió su madre, a quién no se le permitía casarse debido a la promesa que había hecho el juez a su padre de que tenían que casarse bajo rango.

 

 

La viuda del párroco (1920)

La historia está ambientada en una parroquia campestre en el siglo XVII, a la que llega un nuevo párroco para ocupar su puesto, que ha quedado vacante. El hombre se ha llevado a su prometida, pero las costumbres dictaminaban que el nuevo párroco debería casarse con la viuda del anterior. Sería además el cuarto marido de la dama en cuestión, siendo ésta muy mayor.

 

Páginas del libro de Satán (1921)

Satanás es un ángel caído que quiere agradar a Dios. Pero el Señor lo condena a vivir entre los hombres para tentarlos permanentemente; cada vez que provoque la condenación de un alma, la propia condena de Satán se alargará un milenio. En cambio si llega a hallar a un alma capaz de resistir sus tretas, logrará un mérito a su favor...

 

 

Los estigmatizados (1922)

Cuenta la historia de una aldea rusa durante la Revolución de 1905. La joven Hanna-Liebe (Polina Pickowska), que vive en un guetto judío en un pueblo ruso, se ve forzada a abandonar su amistad con el joven Fedja (Richard Boleslawski), que no es judío. Cuando se enamora de Sascha (Thorleif Reiss), que tampoco es judio, Hanna le sigue a San Petesburgo. Allí ella se une a su hermano Segal (Vladimir Gajdarov), y se entera de que Sascha ha entrado a formar parte de un grupo revolucionario... La película estuvo mucho tiempo perdida y está considerada como una de los filmes más fascinantes de Dreyer.

 

Érase una vez (1922)

 

En una tierra llamada Illyria, una princesa rechaza repetidamente a todos sus pretendientes - incluso al príncipe de Dinamarca, que queda locamente enamorado de ella. Con el fin de llamar para su atención, el príncipe adopta otra identidad y junto con su ayudante "Smokehat", planifica una estratagema para ganarse el corazón de la princesa... La obra original de Holger Drachmann ya había sido adaptada para la pantalla en 1907.

Deseo del corazón (1924)

Mikaël es un artista que alcanza la cima cuando comienza la decadencia de su maestro, el anciano profesor Zoret. Zoret le transmite a Mikaël el secreto de su técnica pictórica. Entonces Mikaël conoce a la Princesa Zamikoff, a la que trata de conquistar por medio de regalos, llegando incluso a robar a Zoret para pagar su carnal y lujuriosa vida con ella. Mikaël abandona a Zoret, cuya salud comienza a fallar, pero también descubre la espiritualidad en su soledad.

 

La novia de Glomdal (1925)

Tore, hijo de un pobre granjero, ama a Berit, hija de un rico. Pero ella está prometida a otro hombre, a quien no ama y con el que se niega a casarse.

 

 

Vampyr, la bruja vampiro (1932)

En esta película Dreyer nos introduce en un universo fantasmagórico por medio de imágenes expresionistas. Un joven viajero, Allan Gray, se aloja en un extraño castillo, cuya atmósfera densa y enrarecida recuerda la de las pesadillas. El joven comienza a tener espeluznantes visiones, de las cuales la más terrible es el descubrimiento de una mujer inconsciente que ha sido atacada por un vampiro en forma de bruja. El maestro Dreyer rueda en Francia esta personal visión del terror: un mundo onírico y sugerente, lleno de fantasmas y sombras que cautivan más por la fuerza de las imágenes que por lo terrorífico del relato. A pesar de que actualmente es considerada una obra maestra del género, en su día fue un rotundo fracaso, por lo que el director danés tardaría doce años en volver a rodar su siguiente película, Dies Irae.  

 

 

Dies Irae (1943)

Dinamarca, 1623. En plena caza de brujas, Absalom, un viejo sacerdote, promete a una mujer condenada a muerte que salvará a su hija Anne de la hoguera si la joven accede a casarse con él. Según la ley, las descendientes de las brujas también deben arder en una pira. Meret, la anciana madre de Absalom, desaprueba desde el principio el matrimonio. Cuando Martin, el hijo de Absalom, regresa a casa para conocer a su madrastra, se enamorará de ella y ambos compartirán una relación prohibida que tendrá inesperadas consecuencias.

 

 

Dos seres (1945)

Cuando el prestigioso doctor Arne Lundell termina el trabajo más importante de su vida, un colega de la universidad de Estocolmo, el doctor Sander, presenta una denuncia contra él por plagio. Marianne, esposa de Arne, hace todo lo posible para animar a su angustiado marido que no alcanza a comprender los motivos de esta injusta acusación. En estas circunstancias, Sander aparece muerto. Todo parece indicar que se trata de un suicidio, pero pronto se llega a la conclusión de que en realidad ha sido asesinado. Las sospechas recaen fatalmente sobre el doctor Arne. La dramática situación empieza a aclararse cuando Arne descubre, por casualidad, una carta gracias a la cual descubre que su esposa era la amante secreta del desaparecido profesor.

 

Ordet (1955)

Hacia 1930, en un pequeño pueblo de Jutlandia occidental, el viejo Morten Borgen dirige la granja de Borgensgaard. Tiene tres hijos: Mikkel, Johannes y Anders. El primero está casado con Inger y tiene dos hijas pequeñas, aunque en estos momentos Inger está embarazada y esperan el tercero. Johannnes es un antiguo estudiante de Teología que, por haberse imbuido de las ideas de Kierkegaard e identificarse con la figura de Jesucristo, es considerado por todos como un loco. El tercero, Anders, está enamorado de la hija del sastre, líder intransigente de un sector religioso rival. Tal circunstancia revitaliza la discordia que siempre ha existido entre las dos familias, ya que ninguna ve con muy buenos ojos que sus hijos contraigan matrimonio.

 

 

Gertrud (1964)

Gertrud es una mujer madura e idealista que busca el amor absoluto, con mayúsculas, pero sus experiencias sentimentales se ven siempre abocadas al fracaso. Decide separarse de su marido, un eminente político, porque él antepone el trabajo al amor. Se enamora de un joven músico que empieza a cosechar sus primeros éxitos, pero para él, que sólo piensa en sí mismo, Gertrud no es más que una aventura pasajera. Por otra parte, un antiguo novio poeta reaparece en su vida con la pretensión de que reanuden su antigua relación.