Obra en ARTIUM

  

 

En Besarkada I, una obra en acero de 1991, su dominio del material crea una pieza en la que los opuestos encuentran fácilmente la armonía. El pequeño monolito, que ocupa de alguna manera el lugar de los plintos expositivos, se enriquece en la parte superior con el juego de las suaves curvas que se vuelven sencillamente sobre sí mismas, cerrando el espacio interior. A pesar de ser una obra pequeña, de sólido volumen, presenta una monumentalidad indiscutible, conseguida gracias al dominio de la escala (de todos los registros que interrelacionan al hombre con sus parámetros) que tiene el escultor.

 

 

 

Elogio de la arquitectura XIV, pertenece a la serie de esculturas que Eduardo Chillida dedicó al estudio de la arquitectura y que comenzó en los años 60. Él mismo se autodenominaba arquitecto del vacío, ya que en granm parte de su obra explora frecuentemente conceptos del lenguaje arquitectónico como el volumen, la definición de espacios, la incidencia de la luz y el diálogo entre los diferentes elementos que conforman el edificio.

Está realizada en acero corten y formada por tres elementos escultóricos que se unen a una base rectangular en el mismo material definiendo un espacio interior. En ellos, se abren vanos con forma cuadrada a modo de ventanas por los que penetra la luz. La referencia arquitectónica, que recuerda en mayor medida a una maqueta, se expresa por la definición de un espacio interior al que se puede acceder, la dualidad de construcción y vacío y la creación de un espacio de recogimiento para el espectador.

Conjuga perfectamente el recionalismo de las líneas rectas y los espacios geométricos con el lirismo de las suaves líneas curvas que definen los contornos, humanizando de esta manera el espacio creado.