Pablo Picasso

Pablo Picasso es considerado como uno artistas más importantes del siglo XX. Entre sus más de dos mil obras, hay relacionadas con el deporte, pero  se caracterizan por ser más recreativas que competitivas.  Es decir, le importaba más la estética de los movimientos físicos de los atletas que la competición en sí misma.


Atletismo
En algunas obras de Picasso sobresale la musculación de los personajes: La acróbata de la bola (1905), una de sus máximas expresiones durante su periodo rosa, y El atleta (1909), de su época cubista.



Fútbol
Aunque hay disparidad de criterios, parece que Pablo Picasso no fue un gran aficionado al fútbol. No obstante, la expansión del fútbol como fenómeno de masas llamó la atención del malagueño.



 


Picasso dejó plasmado su visión sobre el juego y el fútbol en esta obra de 1961, una escultura de chapa recortada de un futbolista.


 


 


 



En el dibujo Partido de fútbol, fechado en mayo de 1961, puede verse a varios jugadores, pertenecientes a dos equipos, con diferentes camisetas, disputándose un balón sobre el césped. 


 


 


 



 


Footballeur, de 1965. Es una cerámica hecha en arcilla, mide 30 centímetros de altura por 24 de anchura y forma parte de una edición limitada y numerada de 50 ejemplares. Se trata de una figura en movimiento, danzante, emulando el tiro a puerta de un jugador.


 


 


Boxeo
Picasso era aficionado al boxeo. Le asombraba la fuerza física y la belleza de un combate. Sin embargo, el número de obras en el que aparece este tema es considerablemente reducido.


Natación



 


Picasso pintó cuerpos en movimiento en la playa. En algunos momentos, los movimientos recuerdan escenas de danza. Suelen ser mujeres. Las  obras en las que aparecen hombres al lado del mar suelen ser menos numerosas y con una actitud más rígida.


 


 


 


Más información: Picasso y el deporte, publicado por Balius Juli, R. y Aproximación a la obra de Picasso a través de la representación del ejercicio físico, de Teresa González Aja.