Edad Contemporánea

En el siglo XIX, las prioridades educativas varían, la educación moderna es esencialmente utilitaria, el objetivo principal es preparar al hombre para la vida. En la escuela se establece la primacía de las ciencias sobre las letras. Surgen los autores considerados iniciadores de la Educación Física.
La humanidad está experimentando una avalancha de cambios a nivel social, tecnológico y económico que se manifiestan en una mejora de la calidad de vida del ciudadano medio en el conjunto de los países centrales. Estos factores han sido determinantes para favorecer la expansión del deporte a nivel global desde un punto de vista sociológico, creándose una cultura del ocio que ha favorecido la evolución de la educación física.
El deporte contemporáneo, estructurado y reglamentado aparece en Gran Bretaña  durante la revolución industrial a finales del siglo XVIII. Son los alumnos burgueses de los colegios británicos  los que introducen los juegos populares tradicionales de la calle y los transforman en juegos competitivos organizados, reglados y reglamentados, con el fin de regular la violencia física implícitos en ellos. De los colegios, pasaron a las universidades y de ahí, a las ciudades.
Tras un curso de conferencias en la Sorbona sobre el deporte en la antigüedad, en la Edad Media y en los tiempos modernos, el barón de Coubertin lanza un manifiesto en pro del restablecimiento de las Olimpiadas, y el 25 de marzo de 1896, se inauguran los Juegos de Atenas.
Con el nuevo modelo capitalista del mercado del siglo XX, el deporte de alta competición adquiere un papel protagonista, apareciendo el culto de los nuevos mitos deportivos, idolatría que se vio impulsada por el gran desarrollo de los medios de comunicación de masas. Tanto la prensa como la radio desde los años 20 y 30 del pasado siglo tenían un importante seguimiento, generándose en torno a los espectáculos deportivos un interés mediático sin precedentes en la historia del deporte.
Al finalizar la II Guerra Mundial en 1945 comienza la hegemonía norteamericana erigiéndose como la mayor potencia política y económica. La filosofía deportiva de Estados Unidos se exportó rápidamente a nivel global contribuyendo así a la universalización del deporte.


A finales del siglo XX la práctica deportiva pasa a convertirse en el modo de entretenimiento más conocido universalmente. Esta práctica está motivada por la idea de que el deporte es salud, el culto al cuerpo y el deseo de obtener a través de esa actividad un físico agradable o de mantenerlo, aliviar tensiones del trabajo o de la familia, obtener un grado de disciplina o de control mental y divertirse. Por otro lado, el deportivo se convierte en uno de los mayores espectáculos de nuestro tiempo, como uno de los medios más asequibles y económicos de entretenimiento de masas. Muchos campeones y campeonas son el referente ideal, sus triunfos son magnificados por los medios de comunicación.


La mujer en el deporte
La evolución hecha por las mujeres a lo largo del siglo XX también queda reflejada en los campos deportivos. Las mejoras y conquistas de todo tipo están en el origen de la proliferación y expansión de las prácticas físicas de las mujeres.
Comenzaba el siglo XX con: "¿La mujer en los Juegos Olímpicos?... Impracticable, carente de interés, antiestético e incorrecto. La concepción de los Juegos tiene que responder a la exaltación periódica y solemne del atletismo, la lealtad como medio, el arte como marco y los aplausos femeninos como recompensa”, Baron Pierre de Coubertin (1912).
Finalizaba el siglo XX con: "¿La mujer en los Juegos Olímpicos?... El Movimiento Olímpico está dispuesto a que el siglo XXI marque el inicio de una nueva era para la mujer en el deporte“. Juan A. Samaranch (2000).


En el arte también se va  reflejar estos grandes cambios que se han mencionado. Las artes figurativas pasan por un proceso de transformación. Atrae todo aquello que sea dinámico. A partir de la segunda mitad del siglo XIX en Europa aparecen los impresionistas que les va a caracterizar el intento de plasmar la luz y el instante, sin reparar en la identidad de aquello que la proyectaba. Surgen las vanguardias artísticas buscando un nuevo lenguaje estético coherente con la nueva sociedad del siglo XX, la sociedad del progreso, del desarrollo. Entre estos movimientos destacan el fauvismo, el expresionismo, el cubismo, el futurismo, el dadaísmo, el surrealismo y la abstracción. Tras la Segunda Guerra Mundial, Nueva York se convierte en el nuevo centro mundial del arte. El informalismo es un movimiento artístico que abarca todas las tendencias abstractas y gestuales que se desarrollaron en Europa, en paralelo con el expresionismo abstracto estadounidense. En la década de los 50, surge el pop art como una reacción en contra del expresionismo abstracto. Algunos artistas  consideraban que el expresionismo abstracto no era entendible para la persona común. El pop art se caracterizó por utilizar temas y técnicas basados en la cultura popular de producción masiva como publicidad, cómics y otros objetos culturales. En la decada de los 60 y 70,  los artistas habían intensificado la gradual desaparición del objeto a favor del concepto (arte conceptual) y del arte efímero. Fue a principios de los sesenta cuando se hizo patente la aparición de un nuevo tipo de arte, de unos nuevos comportamientos y de una nueva manera de entender el arte. Nuevos escenarios reemplazaron los lugares habituales donde el arte solía exponerse. 


En la época contemporánea se recupera la fuerte conexión entre el deporte y el arte. Destacados artistas, principalmente pintores, podrán su talento sobre imágenes deportivas.
En la actualidad el deporte y el arte se mantienen unidos en importantes eventos como bienales, concursos fotográficos y colecciones públicas y privadas.


 

Alpinismo

El alpinismo es uno de los deportes del siglo XIX, uno de los deportes románticos.

Según recoge Antonio Gallego Morell en su artículo “El deporte como tema literario”, el alpinismo nace como deporte en el  año 181 a. C. cuando Felipe III de Macedonia escala el monte Emo de Tracia. Tenemos noticia de esto por los textos literarios de Tito Livio.
Pero será en los siglos XVIII y XIX  donde nazca el alpinismo moderno.

El filósofo-geólogo Horace-Benedict de Saussure se propuso determinar la altitud del Mont Blanc y para ello en 1760 ofreció una recompensa al primero que encontrara el camino a la cima y ascendiera a ella. El 8 de agosto de 1786, Jacques Balmat y el doctor Michel Paccard llegan por fin a la cima del Mont Blanc. El 3 de agosto de 1787, el propio Saussure alcanza la cumbre y calcula la altitud sobre el nivel del mar: midió 4.775 metros en lugar de los correctos 4.807. A partir de ese momento la vida de los habitantes de la zona de Chamonix vieron transformada su vida y pasaron de ser ganaderos o agricultores a constituirse en guías de montaña de los Alpes, cuerpo que tomó consistencia a principios del siglo XIX y que continúa todavía.

El concepto del alpinismo nace con la generalización de estas actividades subiendo a las cumbres más representativas de los Alpes. Con la proliferación de estas prácticas nacen los primeros clubes de montaña; en 1857, se creó en Londres el Alpine Club, sus componentes pertenecían a la vieja aristocracia, alta burguesía y profesiones con más prestigio. El periodo comprendido entre los años 1865 y 1920 es considerado por los historiadores como los años dorados del alpinismo de vanguardia. En 1953 se consiguió el sueño de coronar el techo del mundo -el Everest-. Fueron Edmun Hillary y el serpa Tenzing Norgay.

En la actualidad, una vez conquistadas todas las cumbres del mundo, los retos del alpinismo se centran en conseguir el más difícil todavía, es decir, ascensiones más rápidas, por las rutas más difíciles, ...

Muchas veces van a ser los propios montañeros, alpinistas los que reflejen este deporte en el arte. Así tenemos a Otto Barth, Ernst Platz, Edward Whymper, Samivel o Domenicos Rudatis. (Fuente: Montaña y tradición: meditaciones de las cumbres)

El escultor argentino Juan Pablo Marturano en su proyecto Ofrenda y testimonio expresa su sentimiento, como escalador, de agradecimiento hacia la montaña por permitirle acceder a su cumbre.

La naturaleza la encontramos en Reflejos de Glaciar (2006) de Josune Amunarriz, una obra compuesta de unas estructuras pictóricas que recuerdan a los escenarios donde los alpinistas pueden simular sus ascensiones a los picos más altos de este mundo.

En El Aliento del Chomolunga (2005), Gabriel Díaz nos presenta el monte Everest en toda su inmensidad a través de un recorrido en vídeo por sus laderas y sus escarpadas caras, mostrando la grandeza de la naturaleza y prescindiendo, a propósito, de la figura humana.

La fotografía es una de las nuevas artes que descubre y explota el deporte como tema central de sus inquietudes
estéticas. El montañismo, en todas sus vertientes, y la fotografía se han fundido con enorme fuerza hasta constituir una unión sólida, el deporte es la gesta del drama humano en un conflicto incruento y la fotografía inmortaliza la proeza.

 

Atletismo

La historia del atletismo puede ser tan antigua como la de la humanidad.
Alrededor de la mitad del siglo XIX, se restauraron las competiciones de atletismo. Las pruebas se convirtieron en el deporte favorito de los ingleses. El seguimiento del atletismo aumentó en Europa y América hasta que en 1896 se iniciaron en Atenas los Juegos Olímpicos de la era moderna, donde por supuesto, el atletismo figuró entre las pruebas.
Desde los años 1980, el atletismo se hace cada vez más universal y sigue la evolución geopolítica mundial. Hoy en día, el atletismo es el deporte competitivo más universal.
El atletismo ha sido de entre todas las disciplinas deportivas una de las más representadas por los artistas contemporáneos.

Umberto Boccioni,  teórico y principal exponente del movimiento futurista, retrata en su obra más famosa, Formas Únicas de Continuidad en el Espacio (1913), la velocidad y el movimiento, principales características del futurismo.

Nicolas de Lekuona. Los fotomontajes de Lekuona constituyen la parte más cautivadora de su trabajo. En ellos aparece su talento como fotógrafo, artista y poeta. La mayor parte de ellos los realiza entre 1932 y 1935. Descontextualiza y asocia los objetos de manera libre más cerca de los surrealistas que de los dadaístas, cubistas o cualquier otra vanguardia. Destacan los trabajos de carácter más lúdico y esteticista relacionados con la mujer y el deporte.

El estadounidense Thomas Eakins (1844-1916) combinó en parte de su obra su pasión por el deporte con el estudio del cuerpo en movimiento. Un ejemplo de esto lo encontramos en Estudio de movimiento: historia de un salto, 1885. El fotógrafo internacional Paolo Gioli rinde homenaje al pintor estadounidense Thomas Eakins por sus estudios fotográficos sobre el movimiento en obras como L'uomo di Eakins nella camera del vento o Dentro la ruota di Eakins, de 1982. 

Robert Delaunay pinta la serie Los Corredores. Esta serie estuvo motiva por el ambiente deportivo que se respiraba en Francia en 1924. París había obtenido el encargo de organizar los juegos de la VII Olimpiada.  Fuente: Balius i Juli en su artículo "De la abstracción a la figuración a través del deporte".

El atleta cósmico se trata de una pintura que el Comité Olímpico Español (COE) encargó a Salvador Dalí para su exhibición durante la Olimpiada de México de 1968.

Hans Erni en Paso de testigo (1995) homenajea a la belleza del cuerpo humano desnudo en movimiento.

Jordi Alumà, el artista que mundialmente ha consagrado más producción deportiva, singularmente al olimpismo, evoca al atletismo en sus diferentes Series Olímpicas.

Antonio de Felipe, considerado como el máximo representante actual del pop art español, reinventa obras consagradas mediante la inclusión de nuevos elementos y guiños humorísticos o irónicos dotando a su arte de dobles sentidos y múltiples lecturas.

Boxeo

A pesar de que el boxeo es una actividad cuyo origen se podría remontar a hace miles de años, su historia como un verdadero deporte es mucho más reciente. El boxeo moderno nace a principios del s. XVIII en Inglaterra.  Jack Broughton (1703-1789) elabora las primeras normas de este deporte e introduce los guantes. Prácticamente al mismo tiempo el boxeo llega a Estados Unidos. En 1904 el boxeo se introduce en los Juegos Olímpicos de Saint Louis en Estados Unidos. Este hecho marca ya la inclusión del boxeo en la historia del deporte moderno como una especialidad reglada por completo y extendida universalmente. Fuente: http://www.historiadelboxeo.com/)
A largo del siglo XX y del XXI numerosos artistas han reflejado este deporte en su arte.

El americano Thomas Eakins (1844-1916) fue uno de los primeros artistas de reconocida reputación que otorgó una dignidad y una identidad plástica a los deportistas. A finales de los años 90 del siglo XIX, el boxeo tuvo un lugar significativo en la obra de Eakins. Conocemos 3 pinturas sobre este deporte: Betweam rounds (1898), Taking the court (1898) y Salutat (1898). En todas destaca la fastuosidad de las salas  y el público abundante. (Fuente: Deporte realista en la obra de Thomas Eakins)

El pintor estadounidense George Bellows (1882 - 1925) fue famoso por sus escenas en el ring y de la vida urbana en Nueva York. La serie de pinturas de Bellows retratando peleas de boxeo amateurs fueron posiblemente su gran contribución a la historia del arte. Stag at Sharkey's está entre las diez mejores obras de arte de tema deportivo que el periódico The Guardian consideró en 2012.

El boxeo inspiró a Jean-Michel Basquiat, el más importante artista plástico afroamericano contemporáneo. Basquiat estaba particularmente interesado en famosos atletas de color y  sintió una particular afinidad con boxeadores como Jack Johnson, Cassius Clay y “Sugar” Ray Leonard, “Jersey” Joe Wolcott y Joe Louis, todos a los cuales pintó. Sin embargo, el trabajo más famoso relacionado con el boxeo del artista fue (Boxeador) Sin Nombre, un retrato de 1982 de un boxeador anónimo que levanta sus brazos en señal de triunfo. Más información: Basquiat sobre el boxeo: la inspiración de un pugilista de arte moderno.

Andy Warhol realizó una colección de retratos de estrellas deportivas de finales del siglo XX, la Serie Atletas. Entre ellas, estaba el boxeador Mohamed Ali.

Warhol y Basquiat trabajaron juntos en decenas de colaboraciones. Para la exposición que iban a llevar a cabo en una galería de Nueva York en 1985 idearon un cartel.  Warhol recientemente había comenzado a entrenar boxeo con un instructor, y Basquiat entrenaba con él ocasionalmente, así que el joven artista sugirió que se pusieran los guantes para promocionar el evento. La crítica publicada en el New York Times de la exposición en la galería de Tony Shafrazi fue uno de los motivos principales de su distanciamiento definitivo. Eduardo Arroyo, considerado uno de los principales representantes de la figuración crítica y el pintor por excelencia de la transición española, refleja en sus obras una de sus pasiones: el boxeo.  Arroyo afirma que el boxeo es un arte solitario, cruel y noble como el oficio de pintor.

El boxeo también está presente en la fotografía más actual. Alejandro Villarrubia, conocido como Urraco, es un fotógrafo habitual de los ambientes del boxeo.  El MUSAC tiene en su Colección cinco fotografías de gran formato realizadas por él y que pertenecen a la serie Adrenalina. Núria Martinez Seguer es fotógrafa profesional e  impulsora del proyecto cultural sobre el boxeo Round Art Boxa en 2010.

 

Equitación

En el siglo XIX se popularizó la representación de carreras de caballos y otros deportes equinos, especialmente en Inglaterra con pintores como James Pollard  y en Francia con Géricault.

En la segunda mitad del siglo XIX los hipódromos se habían convertido en el lugar de vida social a la moda, y los burgueses parisienses compartían la pasión de ocio de origen británico y aristocrático. En Francia, desde el último tercio del siglo, fueron algunos de los protagonistas de la renovación pictórica del impresionismo los que se interesaron por representar escenas hípicas: Édouard Manet, Edgar Degas y Henri de Toulouse-Lautrec.

En el siglo XX destacaron en el género los ingleses John Skeaping y Sir Alfred Munnings, ambos pintores y escultores. Munnings era un jinete entusiasta y los temas que más destacan en sus obras son el hipódromo y la caza. Sus escenas deportivas han alcanzado tal reputación que están entre las más grandes del siglo XX.

Pero los caballos y las carrrera han sido inspiración para muchos artistas en algún momento de su trayectoria. El pintor español Guillermo Martí Ceballos dedicó en 2001 una entrada en su blog sobre este tema, "Arte y deporte".

Fútbol

Numerosos juegos de balón forman parte del patrimonio cultural de cada civilización y constituyen la prehistoria de los actuales juegos deportivos colectivos.  Pero se puede decir que el fútbol como hoy en día lo conocemos comienza en el 1863, cuando en Inglaterra se separan los caminos del "rugby-football" (rugby) y del "association football" (fútbol), fundándose la "Football Association" (Asociación de Fútbol de Inglaterra). De ahí en adelante, el deporte se desarrolla a un ritmo vertiginoso.

Una de las pinturas más tempranas de fútbol en el mundo es la de Thomas M. Hemy Sunderland v. Aston Villa 1895, también titulada Un córner, que representa un partido entre los dos equipos ingleses de mayor éxito de la década: Sunderland AFC y el Aston Villa FC de Birmingham. Hemy se especializó en pinturas marinas, pero también pintó escenas urbanas como este cuadro.  El  primer cuadro de fútbol: “Sunderland v Aston Villa 1895” de Hemy

Con la llegada del siglo XX y los nuevos movimientos artísticos, el deporte va a ocupar un espacio significativo.  El fútbol es uno de los grandes fenómenos culturales del siglo XX.  A principios de siglo, Rousseau nos invita a participar del juego, cuando pinta unos de los cuadros más emblemáticos de las vanguardias, Les joueurs de football (1908).

La velocidad y la técnica van a ser los dos temas preferidos de los futuristas. La dinamización de la forma humana, el motivo de un futbolista en el movimiento resurge en las obras de generaciones sucesivas de futuristas italianos. Las pinturas muestran futbolistas atrapados en el momento de la rivalidad campo.

Es el mexicano Ángel Zárraga (1886-1946) el primer gran pintor del fútbol. A pesar de sus logros en distintos estilos y diferentes temáticas, el mismo artista cuenta en sus escritos que su "salvación" en lo financiero y espiritual fue la obra dedicada a lo religioso y a temas deportivos, sobre todo al fútbol, del que era fanático. Ángel Zárraga es el primero que retrata a mujeres futbolistas. Más información: "Ángel Zárraga, el primer gran pintor del fútbol", en el diario digital El Seis Doble.

El 26 de marzo de 1952, el partido amistoso entre el equipo de Francia y Suecia se lleva a cabo en el Parc des Princes en un contexto  inusual: se juega por primera vez por la noche. El pintor Nicolas de Staël está presente en este encuentro con su esposa. Queda deslumbrado por el juego hasta el punto de que pasa toda la noche tratando de reproducir sobre lienzo lo que vio en el campo. Este es el comienzo de una serie de pinturas al óleo, Grandes futbolistas. Más información en el artículo "Nicolas de Staël y el fútbol".

Picasso lleva el cubismo al terreno de juego, Futbolista, una escultura de cerámica que representa a un jugador. Andy Warhol retrata a Pelé. La gracia  y la habilidad de la leyenda brasileña atrajo a Warhol, que produjo el retrato después de conocer al futbolista.

El pintor alemán postmoderno  Sigmar Polke introdujo en sus obras elementos del balompié:  uso de telas con motivos deportivos. En  Alice in Wonderland  yuxtapone un patrón de escenas de fútbol que ofrece pequeños jugadores con una tela de puntos. Polke tenía tendencia a acumular una serie de medios distintos dentro del mismo lienzo. El cuadro de varias capas daba el efecto de atestiguar la proyección de una alucinación o de un sueño con una serie de velos.

El cuadro El guardameta  del artista alemán Dieter Asmus se centra en una de las circunstancias culminantes de un partido de fútbol: el gol. El portero es el que con su destreza está destinado a evitar los goles rivales. La derrota del arquero es la derrota del equipo. Su fallo es celebrado por el equipo contrario. Por lo tanto cada caída del arquero tendrá una carga dramática adicional, que en la composición de Asmus está señalada por el tamaño y el color rojo de la pelota, en relación con la postura, el tamaño y el color agrisado del jugador.

Asmus, para este cuadro, utiliza como boceto una foto aparecida en un diario de Alemania en 1967, donde el boxeador argentino Oscar “Ringo” Bonavena explicaba a los periodistas como iba ir a la lona el campeón europeo Karl Mildenberger durante su próxima pelea. La predicción de Bonavena se cumplió ya que ganó el combate. (Fuente: La foto como documento para la pintura, de Eduardo Iglesias Brickles).

Joan Miró, autor del cartel para el Mundial de España en 1982.

El cartel oficial del Mundial 82 fue obra del artista catalán Joan Miró (1893-1983). Titulado La Fiesta, la obra muy en la línea de sus creaciones, se sirve de los colores más habituales de la producción artística de Miró, pero con un mayor protagonismo del rojo y el amarillo por su vinculación al país anfitrión. En la obra aparece un futbolista que se eleva hacia el cielo para conectar con un cabezazo con el balón, representado por una luna llena roja. Finalmente, aparece la inscripción “España 82” enmarcando la composición.

Hans Erni (1909-2015) era un ferviente adepto al deporte, que desde siempre practicó. Con cierta regularidad el tema del deporte ha aparecido a lo largo de su carrera artística.

En uno de los jardines del Museo Olímpico de Lausana puede contemplarse la escultura de dos futbolistas de formas anatómicas exuberantes, en acción sobre una superficie de verde césped. Sus figuras son distintas, tanto por los colores de sus uniformes deportivos como por sus actitudes posturales. Entre ambos hay una pelota blanca. La obra, Futbolistas (1993), es una pieza única, original de la artista Niki de Saint-Phalle.

El deporte puede inspirar arte incluso cuando el artista no sabe nada de deporte, ni le interesa saberlo y además es enemigo declarado de él.  Joan Brossa y el anti-fútbol de R. Balius i Juli.

Esta instalación de Brossa [+] estuvo incluida en la exposición Fútbol. Arte y pasión que acogió el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey entre el 16 de noviembre de 2012  y el 3 de marzo de 2013. La muestra, que reunió a mas de 70 artistas modernos y contemporáneos, diseccionaba este deporte desde el punto de vista ontológico, antropológico, físico y de mercado.

Según palabras del pintor Martí-Ceballos, "el deporte puede ser para la pintura una gran fuente de inspiración artística, ya que su colorido y su movimiento son atributos que encajan perfectamente con la finalidad que persiguen muchos artistas". "Arte y deporte", de Martí-Ceballos.

Las obras de los artistas más contemporáneos se aproximan al tema del deporte desde una perspectiva crítica, irónica o subrayando especialmente su faceta de espectáculo de masas.

En 2006, dos artistas de destacada trayectoria, Pierre Huyghe y Philippe Parreno, realizaron una vídeo-instalación en torno a a la figura de Zidane, Zidane. 21st Century Portrait. El futbolista francés fue grabado por 17 cámaras de alta definición sincronizadas durante el partido Real Madrid - Villarreal, que se disputó en 2005. La película fue exhibida en la sección oficial del Festival de Cannes y en la Feria de Arte Contemporáneo de Basilea en 2006. Además de la película, los artistas realizaron 17 instalaciones para museos y colecciones, una de las piezas la tiene el MUSAC en su Colección.  


La instalación estuvo incluida en la exposición Fútbol: The Beautiful Game, que se celebró en  Los Angeles County Museum of Art (LACMA) durante 2014.

También formó parte de esta muestra una gran pieza de Antoni Muntadas que mostraba las celebraciones de muchos jugadores diferentes en los últimos años. Antoni Muntadas se interesa especialmente por la interrelación entre arquitectura y vida social. En 2014 presenta la exposición ... Baixa A Bola! , que toma su nombre de un movimiento de fútbol (para jugar bajo) que se convirtió en una expresión popular en Brasil, que significa "tomarlo con calma" o "no se toma demasiado en serio". ... Baixa A Bola!  investiga temas tales como eventos masivos, el control, el espectáculo, la violencia, el deporte y el fútbol. El artista se apoya en la imagen, la fotografía, el vídeo y la instalación para situarse en el clima deportivo. Muntadas se basa  para este proyecto en otro denominado Stadium,  que lleva en curso desde 1989  y que explora el estadio desde las perspectivas de la arquitectura, la audiencia y la propaganda.

El artista Eugenio Ampudia en el vídeo En juego presenta imágenes de un partido de fútbol entre Alemania y Brasil durante la Copa del Mundo de 2002. Pero en lugar del balón se ve una copia del libro El impacto de lo nuevo, del crítico de arte Robert Hughes, uno de los libros más provocativos sobre arte contemporáneo.