CVA

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Obra

1979-1985. Seis años de trayectoria artística conjunta desarrollados en un marco muy concreto.

CONTEXTO

En su entorno más cercano, el País Vasco, existe una “escuela vasca” vinculada a la construcción de la identidad, unas ideas que, sin embargo, no despiertan el interés de Moraza y MarisaFernández. Quien sí cala hondo en estos artistas es Oteiza, tal y como se aprecia en algunas de las obras creadas por estos artistas.

A nivel internacional nos encontramos en el final de las segundas vanguardias, del arte conceptual y del individualismo. A pesar de que estas ideas pasaban más o menos desapercibidas en España, Juan Luis Moraza y María Luisa Fernández tuvieron acceso a ellas gracias a los numerosos viajes que realizaron. En uno de ellos, a Londres concretamente, tuvieron la ocasión de conocer a Robert Morris y el grupo individualista. Una generación, la de los minimalistas y conceptualistas, que se encontraban estrechamente ligados al estructuralismo y a la figura de Wittgenstein.

CVA

Es en este contexto donde nace CVA. “Educados” en las dicusiones que, sobre el minimalismo, el arte conceptual o la capacidad expresiva de los medios, mantenían con otros compañeros de facultad como Txomin Badiola o Darío Urzay, este grupo inicia su actividad en una línea de trabajo ligada al conceptualismo que, a pesar de centrar su atención en los terrenos formales, admitía también una visión poética del arte. Habían tomado un camino que se desmarcaba de la representación habitual de la época, así como de la representación de carácter neoexpresionista que predominaba en esa década de los ochenta. A partir de los principios surrealistas, conceptuales y minimalistas, CVA jugará con la ironía y la mordacidad en sus obras.

En el siguiente texto firmado por CVA quedan claros algunos de los principios e ideas en los que se basaba la obra de este grupo artístico: «Ante un entorno natural, como Bilbao o cualquier otro, se impone la construcción de nuevos y más vitales hábitos que, por supuesto, implican una crisis de la representación, o, lo que es lo mismo, una destrucción de automatismos ingenuos de la producción y consumo de signos».

La actividad creativa de CVA fue muy diversa. Manteniendo como eje de su trabajo la investigación conceptual y formal, llevaron a cabo experiencias audiovisuales, realizaron encuestas “como un género casi literario”, poesía experimental o sellos de caucho.