El deporte visto desde el arte

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Robert Delaunay


Robert Delaunay nació en 1885 en París. El artista es una de las figuras más importantes para comprender el nacimiento de la abstracción a principios del siglo XX. El artista abandonaría muy tempranamente el cubismo, en favor del orfismo o cubismo órfico.


En 1913, Apollinaire publicó, en París, su obra Méditations esthétiques. Lespeintres cubistes (Meditaciones Estéticas) y declaró lo siguiente sobre el cubismo órfico: "Es el arte de pintar conjuntos nuevos con elementos no tomados de la realidad visual, sino totalmente creados por el artista y dotados por él de una poderosa realidad. Es arte puro". Apollinaire situó la obra de artistas de la talla de Duchamp, Picabia o Delaunay en esta tendencia, un nuevo estilo que se caracterizaba por el empleo de formas circulares y colores brillantes.


"Orfismo o cubismo órfico: Movimiento pictórico francés de corta vida que se desarrolló a partir del cubismo. La palabra «orfismo», que usaron con anterioridad los simbolistas, fue aplicada al movimiento por Apollinaire, y la referencia a Orfeo, cantor y poeta de la mitología griega, reflejaba el deseo de los artistas implicados de aportar un nuevo elemento de lirismo y color al austero cubismo intelectual de Picasso, Braque y Gris. Convirtieron el color en principal medio de expresión artística, y Delaunay y Kupka fueron de los primeros que pintaron cuadros absolutamente no representativos, viendo una analogía entre abstracción pura y música". (Fuente: Art4X)


 


La trayectoria de Delaunay quedó marcada por la evolución hacias "formas más rotas y retorcidas". Como afirma R. Balius i Juli en su artículo "De la abstracción a la figuración a través del deporte" "[...] A través del estudio de la obra de Cézanne llegó al cubismo de Braque i de Picasso [...] destaca un cada vez más acentuado proceso de desintegración de las formas, rotas y retorcidas por la luz. [...] Bien pronto comprende las limitaciones del cubismo y quiere restaurar el color y el movimiento. [...] Es a partir de 1912 que adopta la técnica cromática, creando una pintura en función de la luz y el movimiento que proporciona el color puro."


Y en este contexto realizó L'Equipe de Cardiff (El Equipo de Cardiff) en 1912. Con esta obra el artista retoma la figura humana, y sus lienzos se convierten en una amalgama de elementos objetivos, como la Torre Eiffel, letras que componen su nombre, guiños a la modernidad y figuras en distintas posiciones, con una alusión directa al mundo del deporte.



A partir de este momento el deporte será una idea presente en sus obras. Eventos, actividades, personajes y demás alusiones a este mundo quedarán retratadas, ejemplo de esto es su serie Les Coureurs (Los Corredores). Balius i Juli en su artículo "De la abstracción a la figuración a través del deporte" señaló a este respecto que "En 1924 Delaunay pinta la serie Les Coureurs (Los Corredores). En ella mantiene el cromatismo y la ausencia de la línea; en otra versión de 1926, introduce imágenes numéricas, sin que por ello pierda sus peculiar estilo".



Por aquellos años el Barón de Coubertin, quien había dedicado su vida a la pedagogía,  concretamente, al estudio del papel del deporte en la educación de la juventud, consiguió el apoyo para la organización de los juegos de la VII Olimpiada. Tiempo atrás, conocedor de los beneficios que el ejercicio físico procura en el desarrollo intelectual de los más jóvenes, intentó que Francia se interesara por el deporte sin demasiado éxito. En 1892, Coubertin propuso reinstaurar los juegos olímpicos en la reunión de la Unión Deportiva en París, sin obtener apoyo alguno. En 1894, en el Congreso Internacional de amateurismo consiguió por unanimidad la restauración de los juegos. En este contexto y dado que Delaunay gozaba de reconocimiento en aquellos años, resulta comprensible que el artista quisiera participar de este ambiente y evento deportivo.