Alfred Hitchcock

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Traslado a Hollywood

Hitchcock se traslada a Hollywood con un contrato de cuatro películas con el productor David O. Selznick. Con cada película gana 40.000 dólares, y un espléndido salario cuando no está rodando. La familia Hitchcock se instala en el 10.857 de Bellagio Road, una sencilla y cómoda casa.

El primer proyecto que lleva a cabo en tierras estadounidenses es Rebeca (Rebecca, 1940). Basada en un best-seller de Daphne du Maurier, Rebeca supuso un laborioso proceso de producción y rodaje, en el que Selznick y Hitchcock tuvieron que ajustar diferentes maneras de entender la historia. Entre los muchos aciertos de la película cabe destacar el casting, con las actrices Judith Anderson y Joan Fontaine memorables en sus papeles. Rebeca sigue siendo una de las películas de Hitchcock más conocidas por el público.

 

Después de Enviado especial (Foreign correspondent, 1940) y Matrimonio original (Mr. and Mrs. Smith, 1941), Hitchcock filma Sospecha (Suspicion, 1941), película en la que Hitchcock vuelve a contar con Joan Fontaine. Sospecha obtuvo bastante éxito en su época, aunque el final queda bastante desvirtuado por las modificaciones que impone Selznick al director, básicamente debido a sus reticencias a mostrar a Cary Grant como un asesino. Fotogramas de una famosa escena de Sospecha (1941).

 

Su siguiente película es Sabotaje (Saboteur, 1942), de nuevo con una trama de espionaje como tema principal. Con La sombra de una duda (Shadow of a doubt, 1943), Hitchcock realiza una de las películas que más rasgos personales tiene del realizador y una de sus películas preferidas, en la que aborda el tema del dualismo del ser humano.

 

En septiembre de 1942 muere su madre, Emma Hitchcock a la edad de 79 años y un año después morirá su hermano William.

En 1943 Hitchcock pesa 135 kilos y tiene problemas de movilidad, por lo que ha de someterse a duras dietas de adelgazamiento. Además ha de someterse a continuos controles médicos, ya que tiene el corazón de un tamaño mayor de lo normal, además de una hernia abdominal.

 Un año después dirige Naúfragos (Lifeboat, 1944), una curiosa película cuyo argumento en torno a un grupo de personas que naufragan y deben convivir y sobrevivir en una balsa, con connotaciones políticas relacionadas con la Segunda Guerra Mundial.

Hitchcock viaja a Londres por asuntos familiares, y realiza dos cortometrajes relacionados también con la guerra: Bon Voyage y Aventura Malgache, ambos de 1944.

 A su vuelta a Estados Unidos dirige Recuerda (Spellbound, 1945), que constituye un gran éxito comercial, aunque de nuevo el productor Selznick ejerce sus restricciones a las ideas de Hitchcock, y escenas como la del sueño (diseñado por cierto por Salvador Dalí), son reducidas o modificadas considerablemente.

Esta película supone su primer trabajo con Ingrid Bergman, que será su musa durante un tiempo y su primera fascinación rubia. Su siguiente película, Encadenados (Notorius, 1946), es una magnífica obra en que Hitchcock demuestra sus excelentes dotes como director.

 

El proceso Paradine (The Paradine case, 1947) constituye la última película en que colaboran Hitchcock y Selznick, y una muestra del escaso interés del realizador por el proyecto.

Hitchcock quería controlar todo el proceso en la realización de sus filmes, por lo que decide crear su propia productora, Trasatlantic Pictures, en colaboración con Sidney Bernstein.

Su siguiente proyecto es La soga (The Rope, 1948), la primera película en color de Hitchcock. Es una película de gran dificultad técnica, rodada en un único plano secuencia sólo interrumpido por la necesidad de cambiar cada rollo, lo que complica extremadamente el rodaje del filme.

Inmediatamente después de La soga, Hitchcock rueda Atormentada (Under capricorn, 1949) en Gran Bretaña, un melodrama de época que el director elige pensando en Ingrid Bergman. El uso en algunas secuencias de la técnica del plano secuencia único empleada en La soga, el anodino guión, unidos a un rodaje bastante complejo, contribuyen a un fracaso en la taquilla, lo cual supone el descalabro de la Trasatlantic Pictures.

Ingrid Bergman se casa con el director Roberto Rossellini, para quien comienza a trabajar, y Hitchcock se lo toma como una afrenta personal, aunque pronto conocerá a Grace Kelly, que la reemplazará.