Metamorfosis arquitectónica: nuevos usos culturales para viejos edificios

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Museo de Bellas Artes de Álava

 

 

 

Uso original: Palacio Augustí

Fecha construcción: 1912

Arquitectos: Julián Apraiz y Javier de Luque

 

 

 

 

 

                                                                                      

Uso actual: Museo de Bellas Artes de Álava

Fecha inauguración: 1941
Fecha rehabilitación: 1965, 1991-2001
Arquitecto:  E. Guinea
Dirección: Paseo de Fray Francisco de Vitoria, 8, 01007 Vitoria-Gasteiz
Tel/Fax: 945 181918 / 945 181919
E-mail: museobellasartes@alava.net

 

 

 

 

Historia del edificio:

La Casa-Hotel del conde de Dávila es un edificio erigido a comienzos del siglo XX con proyecto de los arquitectos Luque y Apraiz. De acuerdo con los imperativos estéticos del momento, se eligió como lenguaje arquitectónico el revival historicista, en este caso renacentista, tanto para el diseño arquitectónico como para su programa ornamental.

La primera ampliación del inmueble tuvo lugar en 1965 y se debió al arquitecto Guinea, que centró su intervención en la parte trasera del edificio. En la actualidad, tras su última remodelación entre 1991 y 2001, el museo cuenta con tres ámbitos individualizados desde el punto de vista arquitectónico: el núcleo principal – antiguo Palacio Augusti-, la zona ampliada en la década de 1960 y un anexo de nueva planta que es por donde actualmente se realiza el ingreso. (Fuente: Summa Artis. XLIX-II)

Actividades:

El museo de Bellas Artes fue fundado en 1941. Bajo la denominación de Casa de Álava, la Diputación Foral unió en un ámbito de exposición único la Casa-Hotel del conde de Dávila, declarada en 1962 Monumento Histórico Artístico y conocida también como Palacio Augustí, los fondos de Bellas Artes y Arqueología, así como la colección de Armas. Poco a poco, a medida que se incrementaba la afluencia de obras, las dos últimas secciones se separaron para configurar museos independientes.

En origen la Diputación Foral de Álava fue la principal proveedora de obras para el museo, que se benefició, igualmente, de las aportaciones de diversas iglesias de la diócesis de Vitoria. A ello hay que añadir una parte importante de la colección de la Escuela de Artes y Oficios -que en la década de 1990 sería adquirida en su totalidad por la Diputación- y los depósitos de los madrileños museos del Prado y Arte Moderno.

Las obras clásicas y las representativas del costumbrismo local fueron objeto de interés prioritario desde el momento mismo en que surgió el museo. En los años sesenta los fondos se enriquecieron con el depósito realizado por la Fundación Fernando de Amárica, lo que motivó una ampliación del espacio y la creación de nuevas infraestructuras. Fue a partir de 1975 cuando se emprendió una política abiertamente encaminada a adquirir de manera directa obras contemporáneas, representativas del arte español a partir de la posguerra. Hay que mencionar, asimismo, la labor del Gobierno Vasco, que desde 1985 depositó en la institución las piezas premiadas en el certamen Gure Artea de arte vasco contemporáneo. Entre 1999 y 2001 se llevó a cabo una reforma que supuso la reorganización integral de sus fondos. La inauguración en 2003 del nuevo Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo, Artium supuso el traslado de sus fondos del siglo XX a este nuevo edificio. (Fuente: Summa Artis. XLIX-II)