Historia

 

Una aproximación a la historia del fotoperiodismo, basada en el estudio realizado por Pierre-Jean Amar, El fotoperiodismo.[1]

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[1] En Biblioteca: Amar, Pierre-Jean. El fotoperiodismo. Buenos Aires: la marca, 2005. F 162

El documentalismo en el siglo XIX

Gracias a la invención de la fotografía y a la inquietud del hombre por captar y transmitir los acontecimientos, nos ha sido posible disfrutar visualmente de la Historia Contemporánea.

Los antecedentes del fotoperiodismo los encontramos en la fotografía documental de la segunda mitad del s. XIX. Estas imágenes tienen un gran valor informativo por los hechos que representan, pero también por otro tipo de factores sociales o laborales de la época, que se revelan a través de los personajes retratados.

Los temas que se trataban abarcan desde la construcción de grandes infraestructuras, como puentes, monumentos y líneas de ferrocarril, hasta la arquitectura y arqueología de países exóticos. En Estados Unidos, un tema ideal para los fotógrafos es la construcción del ferrocarril transcontinental, que simboliza la conquista del oeste norteamericano. También se fotografían las expediciones geológicas y los grandes espacios naturales con la intención de difundir la necesidad de preservar los paisajes únicos y salvajes. Estos lugares se convertirían posteriormente en parques naturales. Algunos de los fotógrafos más importantes son Roland Howlett, Edouard-Denis Baldus[1], Charles Marville, Francis Frith, Samuel Bourne, Auguste Collard, Carelton E. Watkins[2], Alexandre Gardner y Timothy O’Sullivan.

El estilo de estas fotografías es muy pictórico, con un cuidadoso estudio previo de luz y composición, y una amplia profundidad de campo.

Estas fotografías se comercializaban y se compraban como grabados o litografías, y se utilizaban también para ilustrar libros.

Construcción de grandes infraestructuras: 

 

Edificios y monumentos:

Viajes:

 

Paisajes naturales:

 

Construcción del ferrocarril transcontinental:

 

Expediciones geológicas:

Primeras imágenes aéreas de ciudades:

Primeros reportajes de guerra:

Pero el verdadero debut del fotoperiodismo se da con los primeros reportajes de guerra durante la Guerra de Crimea (1853-1856) en Europa, y la Guerra de Secesión estadounidense (1861-1865).

Las exposiciones eran muy lentas, la preparación química y el rebelado se tenían que realizar in situ, y todo esto requería llevar mucho material encima, lo que impedía hacer ninguna instantánea. Por eso, las imágenes que nos han llegado de estos primeros conflictos bélicos son retratos de oficiales y escenas de campamento estáticas.

El primer fotógrafo de la Guerra de Crimea es Carol Szathmari (1812-1887), del cual hay pocas fotografías.

En cambio, otro fotógrafo, Roger Fenton (1819-1869), dejó documentos excepcionales.

Fenton vuelve enfermo de cólera a Inglaterra y es reemplazado por otro inglés, James Robertson (1813-1888), que junto con el italiano Felice Beato (1983-1909), serán nombrados fotógrafos de la armada británica en 1857. Ambos cubren las guerras coloniales inglesas y, en particular, la revolución de los Cipayos (1857-1858). Captarán las primeras imágenes de huesos y cadáveres de los indios de Lucknow en 1858.

En la guerra de Secesión (1861-1865) las fotografías son más realistas. Mathew B. Brady[3] (1823-1896), un retratista neoyorkino, parte al frente en 1861. Uno de sus ayudantes más talentosos, Alexandre Gardner (1821-1882), crea su propio equipo y publicará en 1865 Gardner’s Photographic Sketch Book of the War, ilustrado con 100 fotografías. Una de las más famosas y polémicas es El refugio del francotirador, tomada en Gettysburg en 1863. Fue una imagen preparada, ya que el cadáver no tiene la rigidez que debe y además, se cree que se trata de un ayudante del fotógrafo que habría posado en al menos dos imágenes diferentes. Otra imagen importante de esta guerra, La cosecha de la muerte, de Timothy O’Sullivan (ca. 1840-1882), muestra cadáveres por toda la superficie bajo una luz nebulosa. De este modo, la fotografía comienza a enseñar las consecuencias de la guerra y a implicar un juicio moral sobre los sucesos que relata. 

 

En estos momentos, las técnicas de impresión aún no permitían publicar fotografías junto al texto, pero la prensa comenzó a comprarlas para reproducirlas a través de grabados que sí podían ser publicados. De este modo, el periódico ganaba en éxito y credibilidad si se sabía que la imagen estaba sacada de una fotografía.

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[1] En Biblioteca: Pioneros de la fotografía: J. Nicéphone Nièpce, W. Henry Fox Talbot, Edouard-Denis Baldus: Musée Nicéphone Nièpce, Chalon-sur-Saône. Zaragoza: Diputación de Zaragoza, 1996. F NIE-NI 1

[2] En Biblioteca: Watkins, Carleton. Carleton Watkins: photographs from The J. Paul Getty Museum. Los Angeles: The J. Paul Getty Museum, 1997. F WAT-CA 1

[3] En Biblioteca: Brady, Mathew. In the wake of battle: the Civil War images of Mathew Brady. Munich: Prestel, 2004. F BRA-MA 2

Las primeras imágenes publicadas

Hasta la aparición de la fotografía, los medios de impresión y difusión de las imágenes eran el grabado en relieve, el grabado en bajo relieve y la litografía. Así se ilustraban libros, periódicos y todo tipo de publicaciones.

Con la evolución de ambas técnicas se intenta transformar las imágenes en placas para posibilitar su impresión. La técnica de los medios tonos mejora la calidad de la reproducción, y además, se puede imprimir simultáneamente texto e imagen. Desde entonces proliferarán los periódicos ilustrados, pero no será hasta el 4 de marzo de 1880 cuando el New York Daily Graphic publique, por primera vez, una fotografía impresa bajo el título Shantytown, de Stephen Henry Horgan (1854-1941). Es el principio del periodismo ilustrado por la fotografía.

 

 

Pero es diferente lo que ocurre entre la prensa diaria y las revistas semanales o mensuales. Los editores de los semanarios empiezan a tener en cuenta el impacto y el interés que despierta la fotografía como medio de ilustración. Este tipo de revistas ilustradas responden a una demanda cada vez mayor de lectores deseosos de estar mejor informados de lo que ocurre en el mundo. Entre las revistas más relevantes que utilizan más la fotografía que el grabado están Illustrated American, Illustrated London News, Paris Moderne, Berliner Illustrierte Zeitung, World’s Work o Charities and the Commons

Los diarios, en cambio, seguirán utilizando el grabado durante mucho más tiempo, debido, fundamentalmente, a razones técnicas que afectaban directamente sobre el tiempo de realización de las tiradas, perjudicando la inmediatez de la información. El uso masivo de la fotografía en la prensa diaria se puede fechar en torno a 1910, y su pleno desarrollo al período posterior a la Primera Guerra Mundial. En Francia, L’Excelsior es el primer diario ilustrado de fotografías, y a partir de 1919 el Illustrated Daily News de Nueva York utilizará la fotografía de manera regular.

Existen dos tipos de imágenes con fines informativos: documentales e imágenes de prensa.

 

El carácter social y etnográfico de la fotografía documental

La fotografía documental es una descripción del mundo por un autor con la intención de comunicar algo. El tema es de actualidad y debe contener una cantidad de información. El fotógrafo necesita tiempo para tratar el sujeto y desarrollar los aspectos necesarios para captar su idea, por lo cual, nunca es del todo objetiva. El destino de estas imágenes será el libro y la prensa de opinión, en raras ocasiones aparecerán en diarios. La mayoría de estas fotografías tiene carácter social o etnográfico.

La fotografía sociológica[4] “contrariamente al arte, debe servir a un fin” (Walker Evans, 1971). Busca ante todo la veracidad y está sujeta a un compromiso con ciertos valores humanitarios como el respeto a la dignidad humana o el derecho a unas condiciones de vida y de trabajo decentes. El fotógrafo es testigo, pero también investigador de las situaciones políticas, económicas y sociales de un lugar determinado. Prepara su trabajo realizando una gran cantidad de imágenes y enriqueciéndolo con lecturas, documentación y contacto con los protagonistas de los hechos. Se trata de una visión subjetiva, una “visión de autor”.

A continuación, se señalan algunos fotógrafos documentalistas de principios del siglo XX, cuya obra responde a esta finalidad:

John Thomson (1837-1921) publicó en 1873 Imágenes de China y su pueblo, un libro en el que describe las bellezas naturales, curiosidades y costumbres exóticas de China. Una visión idílica de este país que contrasta enormemente con otra obra sobre los pequeños oficios londinenses, Street Life in London, 1877.[5]

 

Estamos en un momento de grandes cambios socio-económicos. Se comienzan a escuchar las reivindicaciones sociales asociadas a la industrialización de los países desarrollados. Es también la época de las grandes migraciones a los EEUU y las guerras de colonización. Cada vez son más necesarios testimonios sobre la miseria humana para intentar ayudar a los más desfavorecidos y hacer que las clases dirigentes tomen conciencia de la realidad.

Thomas Annan (1829–1887), entre 1868 y 1877 realiza un trabajo sobre los edificios insalubres de Glasgow.[6]

 

En 1870 llega a EEUU Jacob Riis (1849–1914), un joven danés que trabaja como periodista en el New York Herald Tribune. Quiere mostrar la miseria en Nueva York a través de un estudio sobre la vida en los guetos de esta ciudad, titulado Cómo vive la otra mitad[7]. Riis opinaba que las imágenes son más sugestivas que las palabras, lo cual queda reflejado en su trabajo.

Lewis Hine (1874–1940), sociólogo y educador, denuncia en 1904 la explotación de los niños en las minas, fábricas de algodón y explotaciones agrícolas[8]. Contribuyó en 1916 a la adopción de leyes para la protección del niño. Colabora con la Cruz Roja norteamericana en 1918, que lo envía a Francia, Bélgica y los Balcanes para fotografiar los estragos de la guerra. Cuando vuelve a EEUU la vida allí ya no le parece tan dura como antes. Cambiará su visión de manera más positiva, y esto lo reflejará en su reportaje sobre la construcción del Empire State Building en 1930. Publica su libro Men at work[9] en 1932.

El fotógrafo afroamericano James van der Zee (1886-1983) abre su taller en el Harlem en 1916 y retrata todos los aspectos de la vida cotidiana de la comunidad negra neoyorkina[10]. Se siente atraído por grandes personalidades como Duke Ellington, Countee Cullen o Florence Mills y las escenas de familia. Es muy cuidadoso en la composición y la puesta en escena.

Una de las primeras mujeres documentalistas, Frances Benjamín Johnston (1864-1952), propone una mirada personal sobre el mundo obrero de las minas de carbón y la siderurgia de Mesabi Range y sobre la miseria de los campesinos negros e indios.[11]

 

La mayoría de la producción de todos estos fotógrafos documentalistas se difundió más por el libro que por la prensa. Gracias al perfeccionamiento de las cámaras y las superficies sensibles a finales del siglo XIX, se facilita la toma instantánea. Así muchos fotógrafos comienzan a trabajar de forma más discreta, fotografiando a la gente de improviso con la intención de conseguir una verdad más bruta.

Arnold Genthe (1869–1942), de origen alemán, trabaja de incógnito sobre lo más sórdido de la vida en los barrios chinos de San Francisco: ladrones, drogadictos y asesinos[12]. Tras el terremoto de San Francisco de 1906 realiza un reportaje, La funesta belleza de la ciudad en ruinas, que será publicado en el San Francisco Examiner, algo rarísimo para la época.

Ernst James Bellocq (1873-1949), fotografió a las prostitutas de Nueva Orleans en 1912[13]. Estos negativos no se conocieron hasta 1968, cuando los descubrió un fotógrafo norteamericano de renombre, Lee Friedlander.

La gran depresión económica de 1929 provoca en Estados Unidos desempleo, agitación obrera, problemas sociales y mucha pobreza durante los años 30. El estado crea en 1935 la FSA (Farm Security Administration), un proyecto para ayudar económicamente a las familias que viven del campo. Para documentarlo gráficamente, se contrata a un equipo de 11 fotógrafos, entre ellos, Arthur Rothstein, Ben Shahn, Walker Evans[14], Dorothea Lange[15], Russell Lee y Marion Post Walcott, para fotografiar a estas familias a medida que avanza el proyecto, con un objetivo meramente propagandístico por parte del gobierno.

Photo-League es un organismo que se crea en 1936 cuyo principal centro de interés es la descripción de la vida en las grandes ciudades de Estados Unidos a través de la fotografía social. Nació con el propósito inicial de proveer imágenes de las huelgas y manifestaciones políticas a la prensa de izquierdas, pero en 1936, en Nueva York, los fotógrafos del grupo se reorganizaron y redirigieron su atención a la documentación de la forma de vida de la clase trabajadora. La Liga, compuesta por profesionales y aficionados que aportaban una cuota anual, ofreció un enriquecedor contraste frente a la estética pictórica del "arte fotográfico" de los desnudos, bodegones y escenarios espectaculares. La Photo-League abrió un centro que albergaba espacios para exposiciones y laboratorios, puso en marcha una escuela de fotografía y publicó un "newsletter" titulado "PhotoNotes". Su junta directiva incluyó nombres como Berenice Abbott[16], Robert Disraeli o Paul Strand.

 

Margaret Bourke-White (1904-1971) nos muestra la vida de los colonos del sur en su libro titulado You have seen their faces.[17]

 

En Europa, el movimiento Worker-photographer, intenta crear conciencia en los obreros sobre sus problemas y su peso político. Son fotógrafos comprometidos con la izquierda y se inspiran en sus colegas de los países del Este, publicando en la prensa socialista. Organizan dos grandes exposiciones en Praga en 1933 y 1934. En Polonia, Roman Vishniac (1897-1990) presenta el drama del pueblo judío en una serie sobre los ghetos de Europa del este.

Pero además de esta fotografía con fines de denuncia social, en los inicios del documentalismo se da otra tendencia con un carácter más etnográfico, cuyo objetivo principal era mostrar el estilo de vida de las diferentes comunidades dentro de un contexto determinado.

En los años 30 el alemán Helmar Lerski (1871-1956) elabora un panorama socio-psicológico de las distintas poblaciones de Alemania, y publica un libro, Kögfe des Altags (Rostros de lo cotidiano) en 1931.[18]

A su vez, Doris Ullman (1882-1934) fotografía a los paisanos del sur de los EEUU.

 


Pero el maestro del género es August Sander (1876–1964), que entre 1910 y 1934 realiza un asombroso fresco de la sociedad alemana. Hace una clasificación exhaustiva y sistemática en función de parámetros como clase, edad o sexo, y se retrata a un gran número de gente diferente a partir de retratos frontales o de cuerpo entero. Son imágenes muy objetivas y muy clásicas, respetuoso y a veces crítico o compasivo. En 1929 publica parte de este trabajo en Antliz der Zeit (Rostros de hoy)[19]. Pero la Gestapo lo confiscó porque retrataba la gran variedad real de los alemanes, algo que contrarrestaba el concepto de raza aria y de homogeneidad del discurso nazi y a partir de 1934 le impidieron continuar con su trabajo.

 

Paralelamente a los profesionales, surgen fotógrafos amateurs que quieren informar sobre temas que los apasionaban o para desarrollar una crónica de sus vidas. En EEUU dos grandes aficionados se apasionan por la vida de los indios. Adam Clark Vroman (1856-1916) estudia los de Arizona y Nuevo México de 1895 a 1904[20]. Edouard Curtis (1858-1952) dedica treinta años a las tribus del norte. Su obra The North American Indians se publica entre 1907 y 1930 en 20 volúmenes y nos presenta más de 80 tribus distintas.[21]

 

Uno de los fotógrafos aficionados más geniales es el francés Jacques-Henri Lartigue (1894-1986),[22] proveniente de una familia burguesa. Vivirá la Belle Époque y les années folles, la realidad que conoce directamente y de la que ofrece una visión muy personal. Fotografía todo lo que va sucediendo: el nacimiento de la aviación, del cinematógrafo, del automóvil… En 1970 se publica su libro, Instants de ma vie. Es una brillante suma de información sobre casi un siglo.

 

Jean-Eugène Atget (1857-1927)[23] es el más importante de todos. Acumula millones de imágenes sobre París y sus alrededores en todos sus aspectos: monumentos, estatuas, interiores, pequeños oficios, prostitutas… Logrará que Man Ray publique su trabajo en la Revue surréaliste en 1926. Hoy es uno de los fotógrafos más reconocidos y estudiados en EEUU, gracias a Berenice Abbott, que publicó allí sus fotos y las hizo entrar en las colecciones más importantes de los museos.

Todos estos fotógrafos de los que hemos hablado trabajaban para libros y prensa generalmente semanal.

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[4] En Biblioteca: Freund, Gisèle. La fotografía como documento social. Barcelona: Gustavo Gili, 2001. F 26

[5] En Biblioteca: Thomson, John. China: through the lens of John Thomson: 1868-1872. Bangkok: River Books, 2010. F THO-JO 2

Thomson, John. Victorian London street life in historic photographs. New York: Dover Publications, 1994. F THO-JO 1

[6] En Biblioteca: Annan, Thomas. Old closes and streets of Glasgow: 1868-1877. New York: Dover Publications, 1977. F ANN-TH 1

[7] En Biblioteca: Riis, Jacob A. Cómo vive la otra mitad: estudios entre las casas de la vecindad de Nueva York. Barcelona: Alba, 2007. F RII-JA 1

[8] En Biblioteca: Hine, Lewis W. Lewis W. Hine: children at work. Munich: Prestel, 1999. F HIN-LE 2

[9] En Biblioteca: Hine, Lewis W. Men at Work: photographic studies of modern men and machines. Publisher: Dover Publications, 1977. F HIN-LE 3

[10] En Biblioteca: Van der Zee, James. James Vanderzee. London: Phaidon, 2003. F VAN-JA 1

[11] En Biblioteca: Benjamin Johnston, Frances. The Woman behind the Lens: The life and work of Frances Benjamin Johnston, 1864-1952. Charlottesville & London: University of Virginia Press, 2000. F BEN-FR 1

[12] En Biblioteca: Genthe, Arnold. Old Chinatown: A book of pictures by Arnold Genthe. Nabu Press, 2010. F GEN-AR 1

[13] Bellocq, E. J. E.J. Bellocq Storyville Portraits. Little Brown & Co, 1970.

[14] Walker Evans: American Photographs. Errata Editions, 2009.

En Biblioteca: Evans, Walker. Walker Evans. Madrid: Fundación MAPFRE, Instituto de Cultura, 2009. F EVA-WA 8

[15] En Biblioteca: Lange, Dorothea. Dorothea Lange: photographs from The J. Paul Getty Museum. Los Angeles: The J. Paul Getty Museum, 2002. F LAN-DO 4

[16] En Biblioteca: Abbott, Berenice. Berenice Abbott: changing New York. New York: Museum of the City of New York, 1997. F ABB-BE 1

[17] En Biblioteca: Bourke-White, Margaret. You have seen their faces. Athens and London: University of Georgia Press, 1995.  F BOU-MA 1

[18] En Biblioteca: Lerski, Helmar. Helmar Lerski: 1871-1956: métamorphoses par la lumiére. Strasbourg: Les Musées de Strasbourg; Marseille: Images en manoeuvres, 2003. F LER-HE 1

[19] En Biblioteca: Sander, August. August Sander: Face Our Time. Munich: Schirmer Art Books, 2003. F SAN-AU 5

Sander, August. August Sander: photographs from The J. Paul Getty Museum. Los Angeles: The J. Paul Getty Museum, 2000. F SAN-AU 4

Sander, August. August Sander: retratos: la mujer en el proyecto Hombres del siglo XX. Madrid: Fundación Santander Central Hispano: La Fábrica; Colonia: Fhotographische Sammlung/SK Stiftung Kultur, 2002. F SAN-AU 1

[20] En Biblioteca: Vroman, Adam Clark. Photographer of the southwest. Adam Clark Vroman, 1856-1916. New York: Bonanza Books, 1961. F VRO-AD 1

[21] En Biblioteca: Edward S. Curtis: The North American Indians. Aperture, 2005. F CUR-ED 1

[22] En Biblioteca: Lartigue, Jacques Henri. Un mundo flotante: fotografías de Jacques Henri Lartigue: (1894-1986). Barcelona: Fundación "la Caixa", 2010. F LAR-JA 4

[23] En Biblioteca: Atget, Eugène. Eugène Atget: el París del 1900. València: Institut Valencià d'Art Modern; Barcelona: Fundació "la Caixa"; Zaragoza: Diputación de Zaragoza, 1991. F ATG-EU 1

Nacimiento del fotoperiodismo

En la fotografía documental el fotógrafo dispone del tiempo necesario para reflexionar durante el momento de la toma. Normalmente cuenta con el consentimiento de los protagonistas y no tiene la presión del acontecimiento.

Por otro lado, están las fotografías de actualidad en relación a algún suceso. La primicia puede ser producto del azar, fruto de la presencia fortuita del fotógrafo en un momento y un lugar determinados, o porque éste se encuentre en una situación privilegiada.

Se crea la figura del reportero fotógrafo en sustitución de la pareja periodista-fotógrafo. Es un verdadero periodista que utiliza la imagen fotográfica para transmitir la información. La evolución de la práctica periodística está relacionada directamente con los inventos tecnológicos.

El fotoperiodismo tal y como hoy lo conocemos, nace en Alemania tras la I Guerra Mundial. Durante República de Weimar (1919-1933), una época muy rica en el campo cultural y científico, una serie de circunstancias propiciarán este hecho: es un momento de libertad de prensa y con grandes avances en tecnología que proporcionará obturadores más rápidos y objetivos más precisos.

Aparece una gran cantidad de semanarios que abordan todo tipo de temas: movimientos sociales, deportes, cine, etnografía… Se empieza a trabajar en el diseño de la página para hacerla más atractiva y otorgarle un hilo conductor, con sentido y coherencia, jugando con el tamaño de las imágenes, la composición, los blancos de la página, la orientación de las fotografías…

Las fotografías son distribuidas por agencias especializadas que se crean para liberar al fotógrafo de los problemas de difusión y comercialización de su trabajo, aunque, por otro lado, éstos pierden el derecho sobre el uso que se hace sobre sus reportajes, lo que les causará numerosos problemas con sus agencias.

Dephot (Deutscher Photodienst) creada en 1928 por Simon Guttmann y Umbo, es una de las primeras agencias alemanas. Casi todos los fotógrafos de renombre trabajarán para ellos: Walter Bosshard, Martin Munkacsi, Willi Ringe, André Klertész, Otto Umbehrs, Alfred Eisenstaedt, Germaine Krull, Hans Baumann.

Hans Baumann (1893-1985), que trabaja bajo el nombre de Felix H. Man, hace su primer reportaje sobre la noche de Berlín. En 1931 va a Roma a fotografiar y entrevistar a Mussolini y pasa un día entero con él.

 

 

 

 

El primero en nombrarse fotoperiodista en lugar de reportero gráfico fue Erich Salomon (1886-1944)[24], que fue deportado a Auschwitz donde muere en 1944. En 1928, comenzó a publicar en la revista alemana Berliner Illustrierte Zeitung algunas destacadas fotografías espontáneas de líderes mundiales. Aparecen ya películas muy sensibles a la luz que permiten fotografiar interiores sin flash, con luz natural. Una de las fotos, tomada en una conferencia cumbre importante en Lugano, mostraba a ministros clave de seis de las naciones más poderosas reunidos alrededor de una pequeña mesa de té en un hotel alpino. Mientras los otros ministros se acercaban para escuchar, el usualmente reservado secretario de Relaciones Exteriores británico, Sir Austen Chamberlain, fué captado con los ojos restallantes y un cigarro posado entre sus dedos mientras desarrollaba su discurso. En otras fotografías, delegados a la Liga de las Naciones en Ginebra, que generalmente aparecían en la prensa arreglados alrededor de la mesa de conferencias con expresiones duras y congeladas, se transformaban súbitamente en humanos que bromeaban, bostezaban, dormitaban y charlaban entre sí después del almuerzo. Tomas tan reveladoras de políticos  eran realmente revolucionarias para la época.


En 1927 aparece en Francia la agencia Keystone, especializada en actualidad, con oficinas en Nueva York, Londres, Berlín y Viena. Es la primera agencia de noticias. La revista Match se crea en 1926, seguida de cerca por Voilà. En 1928 nace Vu, con una ideología de izquierdas. En ellas trabajan los mejores fotógrafos: Kertész, Germaine Krull, Henri Cartier-Bresson, Éli Lotar, Laure Albin-Guillot y Robert Capa.

En Vu, Robert Capa publicará su fotógrafía más famosa de la Guerra Civil Española, Muerte de un soldado republicanoVu tendrá una gran influencia y servirá de modelo para la creación del Picture Post en Londres y de Life en 1936 en EEUU. Vu dejará de publicarse definitivamente en 1938.

 

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[24] En Biblioteca: Salomon, Erich. Erich Salomon: 1886-1944: un photographe en smoking dans les années trente. Strasbourg: Les Musées de Strasbourg, 2004. F SAL-ER 1

 

El fotoperiodismo moderno a partir de 1936

La revista estadounidense Life[25] nace en 1883 como una revista de humor e información general. En 1936, Henry Luce, el fundador del Time, compra todos los derechos de esta revista y la transforma en una publicación con gran énfasis en el fotoperiodismo. El primer número aparece el 23 de noviembre de 1936 y su portada es una impresionante fotografía del gigantesco dique de Fort Peck, en Montana, tomada por Margaret Bourke-White.

Life trata tanto la actualidad semanal como la historia, artes o ciencias, siempre en imágenes. Su gran poder financiero le permite conseguir exclusivas como las fotografías del asesinato de J. F. Kennedy y las de la masacre del Song My en Vietnam. Un reportaje que pasará a la historia es el entierro de sir Winston Churchill en 1965. Ese mismo año cae en un escándalo al publicar un reportaje sobre la concepción de un niño hasta su nacimiento que fue calificado de pornográfico y provocó que la revista se prohibiera en varios estados durante un tiempo.
 

 

 

 

En Francia, el fotoperiodismo es más sugestivo que en Estados Unidos, donde la atención se concentra en los principales actores de manera más directa y menos matizada. Durante la coronación del rey George VI en 1937, Henri Cartier-Bresson (1908-2004) se preocupa más por los espectadores menos privilegiados de la escena que por el suceso en sí. Esta actitud creará una escuela de fotoperiodismo que durará hasta los años 1970. El análisis prima sobre los hechos.

 

Muchos periodistas huyen de la Alemania nazi o de países del este como Hungría. Alfred Eisenstaedt, (1898-1995) conocido como el padre del fotoperiodismo, debe su fama a un trabajo sobre el premio nobel de literatura Thomas Mann, en 1935. Forma parte de los pioneros de Life. Hizo un retrato de Goebbels que precipitó su partida de Alemania.


 

Otros fotógrafos a destacar de Life son Andreas Feininger, Robert Capa, Thomas Mc Avoy, Gordon Parks, Philip Halsman, Elisofon y William Eugene Smith.

André Kertész (1894-1985) es considerado hoy en día como una de las figuras más influyentes del fotoperiodismo. Tiene una visión muy moderna y un estilo fotográfico muy personal, precursor de lo que se ha denominado fotografía de autor de carácter humanista. Trabaja para la agencia Keystone, para Look y para Life. La mayor parte de su producción será difundida en libros: Paris vu par Kertész, 1934; Les Catedrales du vin, 1937; Of New York, 1972; From my window, 1981.[26]

 

Otro fotógrafo considerado humanista es el polifacético Brassaï (1899-1984), aficionado a la vida nocturna parisina. Fotografía prostitutas, callejones, burdeles… Publica su trabajo en Paris de Nuit, en 1933. Colabora en Harper’s Bazaar para quien hará un reportaje sorprendentes de la Semana Santa en Sevilla.[27]

 

Bill Brandt (1904-1983) es cronista de la vida social inglesa en 1931, con una mirada crítica sobre la esclavitud que  descubre. Trabaja para distintos períodicos ingleses pero sus imágenes serán difundidas sobre todo a través de libros. Publica The English at Home (1936) y London at night, una pintura de la sociedad inglesa en la que opone la aristocracia a la gente del pueblo. También  fotografía el desnudo femenino (Perspectives of Nudes, 1961).[28]

 

Estos fotógrafos son cronistas de su época, con un estilo y una visión personal del mundo, por eso se les llama humanistas. Pertenecen a una generación que comienza su carrera en los años 20. Su trabajo se sitúa entre el reportaje y la ilustración, y se publica tanto en revistas como en libros. Las generaciones posteriores, a partir de la postguerra, tenderán a la especialización.

La guerra es uno de los temas más tratados en la historia de la fotografía de información. La Primera Guerra Mundial no ha dejado muchas imágenes publicadas en prensa debido a la censura militar para evitar desmoralizar a las tropas y a la población civil.

Entre 1935-1939 hay muchos pequeños enfrentamientos que son el preludio de la Segunda Guerra Mundial, como la invasión de Etiopía por Mussolini, cubierta por Eisenstaedt o la Guerra Civil Española, donde destacan Capa (1913-1954) y Chim (David Seymour 1911-1956).[29]

 

 

 

Es un periodo de innovación constante para la prensa. La Segunda Guerra Mundial es la culminación del inicio de la cultura visual de masas, que según algunos se inaugura con la Guerra Civil Española. Robert Capa[30], el primer enviado especial, muestra imágenes de una España devastada por la guerra. Capa no es neutral. Su famosa imagen Muerte de un soldado republicano se publicó en 1936 en Vu, en Regards, y en 1937 en Life. Aunque esta imagen fue cuestionada con respecto a su autenticidad, permanecerá siempre como representación de una muerte en directo y símbolo de lo absurdo de la guerra.

El London Illustrated News y el Berliner Illustrierte también publican grandes títulos acerca de la Guerra Civil Española.

 

Life también se interesa por los problemas que sacuden a China, Abisinia, Italia y la Unión Soviética. La cantidad de reportajes publicados hace que los norteamericanos salgan de su aislamiento y muestran los peligros del fascismo que se avecina.

 

La Segunda Guerra Mundial estuvo muy bien cubierta. Los reportajes más importantes se publicaron en Estados Unidos, principalmente en Life. Tenía fotógrafos en los puntos más importantes. Robert Capa cubre el desembarco en Normandía. Otro de los fotógrafos más famosos es David Douglas Duncan (1916- ), que se convierte en el principal proveedor de información de los aliados. Las imágenes son una glorificación del coraje de las tropas aliadas más que una denuncia de los horrores de la guerra, como lo serán ciertas fotografías de la guerra de Vietnam 20 años más tarde y como fueron los reportajes de Lee Miller (1907-1977) sobre la liberación de los campos de concentración. 

 

 

Los países en guerra tenían menos libertad de expresión que los Estados Unidos, que entró en el conflicto mucho más tarde. La prensa en Alemania, Francia e Italia estaba amordazada por la censura por sus respectivos gobiernos y la prensa clandestina no tenía medios para publicar imágenes.

Otro de los fotoperiodistas más emblemáticos es Henri Cartier-Bresson (1908-2004), que inicia su carrera en 1932. Utiliza una Leica que define como “la prolongación de su ojo”. Sus primeras imágenes de viajes se publican en Vu y Harper’s Bazar. En 1946 el Museo de Arte Moderno de Nueva York le dedica una retrospectiva ‘póstuma’ creyendo que ha muerto.[31]

En 1947 crea en Nueva York la agencia Magnum-Photos Inc. con Robert Capa, David Seymour, George Rodger y William Vandivert.

A partir de 1947 viaja a India, China, Birmania, Japón, Europa, EEUU y México. En 1954 es el primer fotógrafo occidental en ser admitido en la URSS después del desbloqueo de la posguerra.

 

A principios de siglo, Lewis Hine y Jacob Riis fueron los primeros fotógrafos en utilizar este medio como lucha y denuncia social. Esta vocación, heredera también de la FSA, la encontramos en la Photo League, fundada por Sid Grossman y Sol Libsohn, que querían popularizar el estilo documental. Allí trabajaron Aaron Siskind (1903-1991)[32] o Morris Engel (1918-2005) sobre la miseria de los ghetos negros. Aunque el poder macartista disolvió la League en 1951 (era considerada una organización de izquierda), sus miembros continuaron su tarea. Walter Rosemblum (1919- )[33] trabaja sobre el Harlem, el Bronx y Haití. Bernard Cole y Dan Weiner publican en la prensa importante de posguerra.

 

William Eugène Smith (1918-1978)[34] fue fotógrafo durante la batalla del Pacífico. Se adhiere a la League, que preside a partir de 1949. Trabaja para Life, donde publica sus trabajos más importantes como El médico rural, 1948; Un pueblo español, 1951; La mujer casta, 1951. En 1954 se separa de Life por diferencias, ya que necesitaba mucho tiempo para preparar y tratar los temas. Es miembro de Magnum entre 1955 y 1958. Se interesa por Haití y Pittsburgh. En 1975 realiza el reportaje más importante de su carrera junto con su mujer Aileen en Minamata, Japón, donde reflejan el drama de esa isla por la contaminación de los desechos de mercurio. Se pone del lado de los pescadores para detener esa contaminación que provoca graves enfermedades y el nacimiento de niños deficientes. Una de sus fotografías más famosas es El baño de Tomoko.

 

Con ese mismo espíritu comprometido, Bruce Davidson (1933- ) fotografía la calle 100 Este de Harlem en 1970, Leonard Freed (1929-2006)[35] pasa noches y noches con la policía de Nueva York, Joseph Koudelka (1938- )[36] recorre el mundo de los gitanos y Diane Arbus (1923-1971)[37] se preocupa por los marginales neoyorquinos.

 

Robert Frank (1924- )[38] observa la sociedad norteamericana de los años 1960 con un antiestetismo y rechazando el principio del instante decisivo apreciado por Cartier-Bresson. Lo publica en su libro Los americanos, y marca una etapa singular en la evolución de la fotografía social y documental. 

 

William Klein (1928- )[39] muestra unas imágenes muy perturbadoras en sus libros Tokyo y Moscú, editados en 1964. Penetra en el seno mismo de la acción y la muchedumbre, mientras Cartier-Bresson se situó siempre en la periferia del acontecimiento.

 

Todos estos fotógrafos, cuya producción se utilizó más en los libros que en la prensa, prefiguran un movimiento que se desarrollará después de 1970 y que se puede calificar como neorrealismo, con mucho color, poder estético y algo surrealista. Es una corriente muy anglosajona, ya que los principales fotógrafos son ingleses, como Martin Parr (1952- )[40], que trabajó para Magnum, y norteamericanos como Stephen Shore (1947- ) y William Eggleston (1939- ). Les gusta mostrar el aburrimiento de la vida provinciana y las clases medias en su cotidianidad. Los colores ácidos aumentan el sentimiento de malestar de estos trabajos. Su destino son las galerías de arte, más que las páginas de revistas.

 

Otro fotógrafo de los considerados comprometidos es Elliot Erwitt (1928- )[41], con una mirada de humor hacia la sociedad fotografiando sus perros, un recurso muy poco utilizado.

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[25] En Biblioteca: Life: our century in pictures. Boston; New York; London: Little, Brown, 1999. F EC 131

Life: century of change: America in pictures 1900-2000. Boston; New York; London: Little, Brown, 2000. F EC 132

[26] En Biblioteca: Kertész, André. André Kertész: mi Francia. Madrid: Fundación ICO, 1999. F KER-AN 3

Kertész, André. André Kertész. New York: Aperture Foundation, 1997. F KER-AN 2

Kertész, André. André Kertész. London; New York: Phaidon, 2001. F KER-AN 1

[27] En Biblioteca: Brassaï. Séville en fête. [S.l.]: Robert Delpire, 1954. F BRA 5
Brassaï. Paris De Nuit. Arts et Metiers Graphiques, 1987.

[28] En Biblioteca: Brandt, Bill. Bill Brandt: behind the camera: photographs 1928-1983. New York: Aperture; Philadelphia: Philadelphia Museum of Art, 1985. F BRA-BI 1

[29] En Biblioteca: Seymour, David. David Seymour: Chim. Valencia: IVAM, Institut Valencià d'Art Modern, 2003. F SEY-DA 1

[30] En Biblioteca: Capa, Robert. Capa, cara a cara: fotografías de Robert Capa sobre la Guerra Civil Española de la colección del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Nueva York: Aperture, 1999. F CAP-RO 7

[31] En Biblioteca: The photographs of Henri Cartier-Bresson. Museum of Modern Art, 1947. F CAR-HE 17

Cartier-Bresson, Henri. Rusia. Bilbao: Fundación Bilbao Bizkaia Kutxa Fundazioa, 2002. F CAR-HE 10
Cartier-Bresson, Henri. Henri Cartier-Bresson: mexican notebooks, 1934-1964. London: Thames and Hudson, 1995. F CAR-HE 7
Cartier-Bresson, Henri. Henri Cartier-Bresson: europeus. Palma de Mallorca: Ajuntament de Palma, 2005. F CAR-HE 12
Cartier-Bresson, Henri. Henri Cartier-Bresson en la India. Bilbao: Caja de Ahorros Municipal de Bilbao = Bilbo Aurrezki Kutxa, 1988. F CAR-HE 4

[32] En Biblioteca: Siskind, Aaron. Harlem: photographs 1932-1940. Washington: National Museum of American Art; Smithsonian Institution, 1990. F SIS-AA 1

[33] Walter Rosenblum retrospective October 2 -November 14, 1976. The Queens Museum, 1976.

[34] En Biblioteca: Smith, William Eugene. Dream Street: W. Eugene Smith's Pittsburgh Project. New York: W. W. Norton & Company, 2001. F SMI-WE 3

[35] En Biblioteca: Freed, Léonard. New York Police: photographies de Léonard Freed. Paris: Centre National de la Photographie, 1990. F FRE-LE 1

[36] En Biblioteca: Koudelka, Josef. Koudelka. Lunwerg, 2006. F KOU-JO 1

[37] En Biblioteca: Arbus, Diane. Untitled. London: Thames and Hudson, 1995. F ARB-DI 1

[38] En Biblioteca: Frank, Robert. Les americains. Paris: Delpire, 2007. F FRA-RO 2

[39] En Biblioteca: Klein, William. William Klein. Milano: Fabbri, 1982. F KLE-WI 4

[40] En Biblioteca: Parr, Martin. Martin Parr: assorted cocktail. Palma de Mallorca: Ajuntament de Palma, Caja Mediterráneo, 2009. F PAR-MA 5

Parr, Martin. Bliss: pefect for couples!: ideal for families!: a Martin Parr postcard collection.
London: Chris Boot, 2003. F PAR-MA 6

Parr, Martin. Martin Parr. London: Phaidon, 2002. F PAR-MA 1

[41] En Biblioteca: Erwitt, Elliott. Unseen. Kempen: TeNeues, 2007. F ERW-EL 5

Erwitt, Elliott. Vida de perros. London: Phaidon, 2004. F ERW-EL 4

Erwitt, Elliott. EE 60-60. Madrid: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía: Aldeasa, 2002. F ERW-EL 3
 

Agencias

Antes de la Segunda Guerra Mundial, los fotógrafos que no trabajaban para alguna revista importante, lo hacían para agencias. Existen tres tipos de agencias:

Agencias telegráficas. Difunden al mismo tiempo noticias escritas e imágenes. Abordan la actualidad día a día y sus fotógrafos son asalariados. Poseen oficinas en todo el mundo. Proveen la prensa diaria nacional o provincial. La mayoría de las veces el suceso debe resumirse en una sola fotografía que muestra lo esencial. Los fotógrafos no son propietarios de sus imágenes y su publicación se firma con el nombre de la agencia. Algunas de estas agencias son: Associated Press (EEUU), United Press International (UPI), Reuter en Inglaterra, France-Presse (AFP), Tas (URSS)

Agencias news y los semanarios. Funcionaban tanto con personal asalariado como con free-lance. Surgen en los años 30, y la más antigua en Francia es la Alliance Photo, creada y dirigida en 1934 por Maria Eisner, que luego dirigirá Magnum. Forman parte de este proyecto Capa, Chim, Denise Bellon, Pierre Boucher, Pierre Verger, René Zuber, Émeric Feher y Henri Cartier-Bresson. Luego se unirá Werner Bischof y Ernst Haas.

En Estados Unidos se creó en 1935 la agencia Black Star. Tras la guerra se suman Apis, Dalmas y Reporters Associés.

Sus imágenes muy pocas veces están firmadas, y se desviaban de su sentido original por pies de foto fantasiosos. A menudo eran reencuadradas sin su consentimiento.

Para reaccionar contra estas prácticas, Cartier-Bresson y sus amigos crean Magnum[42] en 1947 bajo la forma de una cooperativa donde cada miembro es copropietario de su herramienta de producción. Así pudieron trabajar mejor, supervisar el uso que se hacía de sus imágenes y no trabajar con la presión que las agencias ejercían durante la realización de sus reportajes. Sobre todo, seguían siendo dueños de los negativos. Preservaban sus derechos y se aseguraban la libertad de acción. Se inventaron el derecho de autor en fotografía.

Los fundadores podían producir temas de fondo o “grandes semanarios” que tuvieron mucho éxito.

El Picture Post consagró en 1938 a Robert Capa a los 25 años como el fotógrafo de guerra más importante del mundo.

Cartier Bresson se interesa más por la vida cotidiana de la gente. Para él la fotografía está sujeta a diversas interpretaciones, la verdad en sí misma no existe. Por eso sus imágenes tienen un valor atemporal. Se incorporarán antes de 1970 Marc Riboud, Inge Morath, Elliot Erwitt, Burt Glinn, Brian Brake, Cornell Capa, Erich Lessing, Leonard Freed, Horishi Hamaya, Ian Berry, Bruno Barbey, Constantine Manos, Donald Mc Cullin, Hiroji Kubota y Joseph Koudelka.

Agencias de ilustración. Destinada a dar a conocer imágenes que tienen poca relación con la actualidad. Sus clientes suelen ser editores, instituciones, ministerios, museos, revistas especializadas en viajes y turismo, decoración…

La agencia Rapho se crea en París en 1933. Trabajan para ella Robert Doisneau, Willy Ronis, Janine Niepce, Serge de Sazo, Suzanne Fournier. Sus fotos se utilizan para empresas, publicidad… La mayor parte son fotógrafos humanistas.

Estas agencias viven en gran medida de la reventa de sus archivos.

Dentro de las agencias de ilustración existen las agencias especializadas, por ejemplo en el campo del arte, de las personalidades, de la arquitectura, del deporte…
 

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[42] En Biblioteca: Magnum: 50 años de fotografía. Madrid: Electa España, 1993. F EC 530

Magnum stories. London: Phaidon, 2004. F EC 303

Magnum 0. London: Phaidon, 2001. F EC 98

De los años 70 a la actualidad

Tras los sucesos de mayo del 68[43], que verán emerger varios jóvenes fotógrafos, las agencias de noticias francesas de la primera generación entran en crisis. Sus fotógrafos están cansados de ser explotados.

Sin embargo, en 1967 se crea SARL Gamma, que, como Magnum, reconoce el estatus del fotógrafo. Firman y son propietarios de sus imágenes. Los fotógrafos trabajan como verdaderos periodistas, comparten en partes iguales los costos y las ventas, y poseen carnet de prensa. Gamma se convierte en líder. Los temas que se destacarán son las guerras de Medio Oriente, África, Vietnam, Irlanda, la primavera de Praga y mayo del 68, con fotógrafos como Gilles Caron, Raymond Depardon, Henri Bureau, Claude Simonpiétri, Alain Noguès, Jean-Pierre Bonnotte. En 1970 Gamma es la primera agencia del mundo y Paris-Match una de las revistas francesas más importantes.

 
 

Hay una escisión en 1974 y Hurbert Henrotte se va con la mayoría de los fotógrafos para crear Sygma. En pocos años se convertirá en una de las más poderosas del mundo.

Goksin Sipahioglu, un joven turco, crea su propia agencia, Sipa. Contrata jóvenes talentos como Abbas, Reza, Arnaud de Wildenberg, Patrick Chauvel o Matthew Naytons. Pronto se convierte en la tercera agencia del mundo. La hegemonía de estas tres empresas contribuye a hacer de París el eje del fotoperiodismo de actualidad. Su ubicación geográfica le permite difundir las imágenes a tiempo en más de cincuenta países con costos inferiores a los de los Estados Unidos. Las agencias americanas no tienen, por cuestiones culturales, tal apertura al mundo. En 1988 se contabilizan 38 agencias parisinas miembros del Sindicato de Agencias de prensa.

Desde París se proveen las grandes revistas europeas como Bunte y Stern (alemanas), Gente y Oggi (italianas), L’Illustré (suiza), Época (española).

Se crean otras agencias de menor tamaño para abordar temas no tan candentes de actualidad: Viva, 1972; Vu, en 1985… pero pocas sobrevivieron.

Gilles Caron (1939-1970)[44], fotografía la guerra de Seis Días en Israel, 1967, la guerra civil de Irlanda, 1969, mayo del 68, la guerra de Biafra, 1966, retratos de políticos, manifestaciones… Morirá en Camboya en 1970. Alcanzó el éxito gracias a su gran talento tanto para la fotografía como para el periodismo. Otros fotógrafos con el mismo ímpetu: Larry Burrows, Eddie Adams, Donald Mac Cullin, Jean Claude Francolon, Raymond Depardon, Philippe Letellier, Patrick Chauvel, Philip Jones Griffiths, François Lochon, Henri Bureau, Catherine Leroy, y Françoise Demulder.

Muchos pierden la vida: Philippe Letellier, Gilles Caron, Michel Laurent, entre otros, en Vietnam.

La guerra de Vietnam es la primera guerra en ser sumamente mediatizada. Algunas imágenes de la guerra de Vietnam tuvieron una enorme influencia sobre la opinión pública de los  Estados Unidos acelerando así la solución del conflicto. (Marc Riboud[45], Catherine Leroy, Jean-Claude Francolon).

En esta voluntad de denunciar el horror, Frank Fournier fotografía la agonía de la pequeña Omayra Sánchez en el lodo en Armero, Colombia, 1985, donde la ayuda no llegó para salvar vidas humanas.

El 30 de diciembre de 1979, François Lochon va a Kabul y capta la entrada de los carros rusos de combate, una primicia que dio el fotógrafo arriesgando su vida llegando un día antes que sus colegas, que entrarían en Afganistán cuando las imágenes ya estaban publicadas.

Las News comienzan a decaer. Entre 1960 y 1975 se multiplica casi por 10 la cantidad de canales de televisión. Las imágenes viajan entre continentes rápidamente y resulta difícil luchar contra esa inmediatez.

Las revistas reducen las páginas dedicadas a un mismo tema y prefieren imágenes más impactantes y sintéticas. Se inclinarán menos pro la actualidad, objetivo reservado a partir de entonces a la televisión. Las publicaciones encargarán temas y los fotógrafos gozarán de total libertad para hacer las imágenes.

Figaro magazine es el arquetipo de este tipo de prensa, con temas ligeros y poco comprometedores. Ahora vende la vida de los ricos de España en sus mansiones, como en reportaje de Gérard Rancinan en 1985. Todos estos temas de revista son editados en colores. El blanco ynegro va en retroceso a partir de 1970.

Life, que hasta finales de los 60 fue el modelo de revista de actualidad ilustrada, comienza a pasar serias dificultades, debido en gran parte a que los ingresos por publicidad se desvían a televisión. El 29 de diciembre de 1972 los diarios norteamericanos titularán “Life is dead!”. Otras grandes revistas norteamericanas sucumbieron por las mismas razones. Life renacerá en 1978 en formato mensual pero sin llegar a alcanzar la calidad de su ancestro.

El semanario francés Paris-Match también se ve afectado por la crisis.

Los fotógrafos optan por reconvertirse. Algunos crearon sus propias agencias, trabajan como fotógrafos publicitarios o se convierten incluso en vendedores. Entre éstos, están Raymon Depardon y Sebastiao Salgado. Raymond Depardon, creador de la agencia Gamma en 1967, entra en 1978 en Magnum. Allí dará rienda suelta a sus deseos de hacer cine.

Sebastiao Salgado (1944- )[46] también evoluciona. En 1974 fotografía la Revolución de los Claveles en Portugal, los acontecimientos de Mozambique y Angola. Realiza primicias como el intento de asesinato de Ronald Reagan en 1981. Entra en Magnum, donde alcanza la fama. Recibe numerosos premios. En 1994 deja Magnum para crear su propia herramienta de difusión que le permite ser totalmente independiente, dueño del uso de sus imágenes y los derechos que se derivan.

Desde entonces y hasta la actualidad el fotoperiodismo se ha visto afectado por diversos factores que han provocado su caída paulatina. Estos factores están directamente relacionados con la crisis de la prensa actual, debida, por un lado, a la caída del número de lectores, y por otro, a la caída de los ingresos por publicidad. Además, hay que tener en cuenta que los avances tecnológicos en informática y la aparición de la fotografía digital facilitan la práctica de esta disciplina, poniéndola al alcance de todo el mundo, lo que supone un cuestionamiento sobre la calidad y el sentido artístico de las imágenes.

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[43] En Biblioteca: Muchnik, Mario. Prohibido prohibir: mayo 68: imágenes de Mayo del 68. Córdoba: Fundación Provincial de Artes Plásticas "Rafael Botí", 2008. F MUN-MA 1

[44] En Biblioteca: Caron, Gilles. Gilles Caron: pour la liberte de la presse. Paris: Reporters sans frontiéres, 2006. F CAR-GI 1

[45] En Biblioteca: Riboud, Marc. Marc Riboud: 50 years of photography. Paris: Flammarion, 2004. F RIB-MA 2

[46] En Biblioteca: Salgado, Sebastiao. Éxodos. Madrid: Fundación Retevisión, 2000. F SAL-SE 1