Artistas y deporte

 

 

 

 

Son diferentes los motivos que llevan a un artista a plasmar en sus obras escenas deportivas, a recoger en sus bocetos las efigies de grandes deportistas e incluso a retratar eventos deportivos tales como la inauguración de los juegos olímpicos, exhibiciones, concentraciones o carreras, entre otros muchos.

 

 

 

 

 

Jordi Alumà


Jordi Alumà i Masvidal nació en 1924 en Barcelona. Hijo y nieto de artistas, es considerado, como el propio Ramon Balius apunta en su artículo "Jordi Alumà, una artista, para el olimpismo", "[..] el artista que mundialmente ha consagrado más producción deportiva, singularmente al olimpismo".


Alumà, autodidacta de formación, comenzó sus estudios en 1937 junto al escultor Coscolla, y pronto se inició en la pintura como aprendiz en los talleres del Comisariado de Propaganda de la Generalidad de Cataluña. Será entonces cuando descubra la obra de Antoni Clavé, artista cuya obra influiría de manera sustancial en su trayectoria. Hasta el año 2001 realizó sus pinturas sobre madera, a partir de ese momento cambiará este material por el empleo del papel japonés. 


 


Su primera exposición se abrió al público en 1948 en la Sala Argos de la capital condal, a partir de este momento su trayectoria se consolida año tras año. En 1953 es propuesto para ser profesor de pintura y policromía de la Escuela de Bellas Artes de Barcelona, en 1958 expone en la Sala Parés. Esta muestra marcará un punto de inflexión en su carrera, abandonaría la temática que hasta entonces había presidido el grueso de su obra, la religiosa.


 


A finales de los años cincuenta, Alumà realizó un viaje a Ámsterdam. La estancia en este país hizo que el artista encontrara un nuevo rumbo artístico, el de la estructuración geométrica. A este viaje le suceden una serie de visitas a Estados Unidos, Canadá, Suiza o Francia, en ellas intentará dar a conocer su obra consiguiendo exponer en múltiples galerías como en F. A. R. Gallery de Nueva York o en el Museo Rath de Ginebra. Su presencia en la panorama internacional cada vez era mayor y su obra gozaba de gran aceptación.



Y en 1965 Alumà fue galardonado con el primer premio en la VI Bienal del Deporte en las Bellas Artes en Barcelona. Este fue su primer contacto con la temática que marcaría el resto de su trayectoria. La obra con la que obtuvo el premio fue Ciclistas. Gracias a este reconocimiento le encargaron ocho murales que decorarían la sede madrileña de la Delegación Nacional de Deportes, el título con el que bautizará esta y sucesivas series será Suite Olímpica. Los murales agrupaban a las distintas modalidades deportivas, entre las que destacó, deportes acuáticos, deportes de lucha, aquellos vinculados a la velocidad, etc.


Sus éxitos continuaron. En 1976 logró el Primer Premio de la Bienal Internacional del Arte en el Deporte con su obra Ecuestre (1977) y en 1980 el premio Internacional de Dibujo Ynglada-Guillot. Su trayectoria repleta de reconocimientos y galardones quedará estrechamente vinculada al mundo deportivo y a todos los eventos organizados en torno al mismo.


 


En 1984 elaboró su Segunda Suite Olímpica. Veinte obras que realizó por expreso encargo y en las que, según señala Ramon Balius en el citado artículo, “[...] evoca el vuelo de las gaviotas con la natación”; “el  ensamblaje  acariciador” de  una máquina con el hombre en el ciclismo; “el remolino lánguido del ballet” en el baloncesto; “el peine de púas de oro” en la gimnasia femenina; “la rítmica despeinada” del atletismo; “el esplendor abierto al arabesco” del fútbol. En conclusión, pinta un deporte no agresivo, un deporte en paz, “inspirado en el movimiento estilista de algunos de los deportes olímpicos".


 



Tras su visita a Grecia en 1988, el artista realizó una serie titulada Nacimiento del Olimpismo. Motivos clásicos y suaves colores caracterizaron los nueve murales que componían la serie y que se colocarían en la sede del Comité Internacional Olímpico de Lausanne.



A principios de los noventa, presentó la que sería su Tercera Suite Olímpica en la Sala Parés. En las veintisiete obras que componían la serie pueden observarse motivos arquitectónicos de lugares emblemáticos de la ciudad condal que acompañan a sus figuras deportivas. Una obra destacable es la del Cristo Olímpico, dado que con ella Alumà alude a sus inicios, temática religiosa, sin dejar de lado su temática más trabajada, el mundo del deporte. En 1996 presentó su obra en Japón, se trataba de su Suite Olímpica de la nieve, debido a la cercanía de los jjuegos olímpicos de invierno de 1998. Entre sus trabajos detacar la elaboración de carteles vinculados también al mundo deportivo y el diseño de logotipos y medallas. Su amplia trayectoria profesional le ha procurado numerosos premios y el reconocimiento de la crítica, así, en enero de 2015, el pintor recibió el reconocimiento a su trabajo y valores artísticos, el Reial Cercle Artístic le entregó la Medalla de Oro a su trayectoria.


 

Eduardo Arroyo

Eduardo Arroyo, artista y escritor, se ha declarado en multitud de ocasiones un apasionado del boxeo, y mediante su obra da voz a todo lo que esta modalidad deportiva conlleva. Aprovecha las ocasiones no solo para mostrar su obra sino para  reclamar el lugar que el boxeo debería, a su juicio, ocupar en la actualidad. Afirma  en un artículo publicado en El País “’Ahora realmente el boxeo no existe’, se quejó el pintor, escritor y escenógrafo. […] “El boxeo ha ofrecido momentos absolutamente extraordinarios y ha estado poblado de personajes que rezuman poesía". Además, en una entrevista realizada por el periódico El Mundo en 2010 el artista señala "[...] cómo el "mundo mítico, casi arcaico" del cuadrilátero ha inspirado obras maestras dentro de la literatura a escritores como Ernest Hemingway y Jack London, así como películas consagradas como Toro salvaje y Más dura será la caída".

 

Considerado uno de los principales representantes de la figuración crítica y el pintor por excelencia de la transición española, Eduardo Arroyo se caracteriza por el humor e ironía de sus obras, su actitud inconformista y crítica y su defensa de la libertad creativa. Considerado un hombre especialmente curioso, ha mostrado interés por una temática muy variada a lo largo de toda su trayectoria profesional. Su gusto por el boxeo, la inquietud innata por ahondar en nuevas ideas y un fuerte carácter crítico explicarían la realización de sus obras vinculadas al deporte, concretamente al boxeo, su pasión. Crea y reivindica al mismo tiempo. Afirma Margot Molina en su artículo publicado en El País "[...] que, como los boxeadores, ha sido valiente en su opción estética, en la elección de los temas y en el fuerte contenido político y social que le ha dado a su obra" estableciendo un paralelismo entre ambas figuras, la del artista y la del boxeador.

Su admiración y fascinación por este deporte va más allá de la mera valoración del esfuerzo de los boxeadores, pues establece un paralelismo entre el boxeador y el pintor. “El ring es como un lienzo blanco del pintor” – ha escrito Arroyo – “el ring es un cuadro iluminado, destinado a crear tensión y a su vez es también un lugar de tensión”. Más allá también de esa lona como metáfora de lienzo del pintor, el artista entiende el ring como lugar de confrontación, de lucha por la vida.

El verdadero sentido y motivo de esta afición, compartida con Hemingway, Ezra Mound o Miró, queda reflejado en la biografía del boxeador “Panamá” Al Brown. En ella es evidente el interés del artista, no sólo por la brutalidad de este deporte, sino también por ese combate desesperado contra la desgracia, por el exceso…

Además de la biografía de “Panamá” Al Brown publicada en 1982 en francés, Arroyo realizó también varios retratos de boxeadores: Eugène Criqui, Young Perez, Oddone Piazza, Willie Pep, Kid Chocolate o Ray Famenchon.

- See more at: http://catalogo.artium.org/dossieres/1/eduardo-arroyo/obra/tematica#stha...

Su admiración y fascinación por este deporte va más allá de la mera valoración del esfuerzo de los boxeadores, pues establece un paralelismo entre el boxeador y el pintor. “El ring es como un lienzo blanco del pintor” – ha escrito Arroyo – “el ring es un cuadro iluminado, destinado a crear tensión y a su vez es también un lugar de tensión”. Más allá también de esa lona como metáfora de lienzo del pintor, el artista entiende el ring como lugar de confrontación, de lucha por la vida.
 

 

El verdadero sentido y motivo de esta afición, compartida con Hemingway, Ezra Mound o Miró, queda reflejado en la biografía del boxeador Panamá” Al Brown. En ella es evidente el interés del artista, no sólo por la brutalidad de este deporte, sino también por ese combate desesperado contra la desgracia, por el exceso…

Además de la biografía de “Panamá” Al Brown publicada en 1982 en francés, Arroyo realizó también varios retratos de boxeadores: Eugène Criqui, Young Perez, Oddone Piazza, Willie Pep, Kid Chocolate o Ray Famenchon.
 

BOXEO

 

Considerado uno de los principales representantes de la figuración crítica y el pintor por excelencia de la transición española, Eduardo Arroyo se caracteriza por el humor e ironía de sus obras, su actitud inconformista y crítica y su defensa de la libertad creativa. - See more at: http://catalogo.artium.org/dossieres/1/eduardo-arroyo/obra#sthash.vLwkcU...

 

Estela Benavides

La artista madrileña Estela Benavides ha sido reconocida como "[...] la más prolífica creadora española de pintura naif de temática deportiva". El grueso de su obra se caracteriza por una cuidada estética y por estar organizada en diferentes series agrupadas por temas: los paisajes rurales, los urbanos y la temática deportiva.


Como ocurre con otros artistas, la pintora está estrechamente vinculada al deporte, ha practicado el judo, el esquí y el tenis, modalidad en la que destacó notablemente durante los años sesenta y setenta, habiendo participado en campeonatos nacionales e internacionales como Wimbledon y Roland Garros. En la actualidad, es entrenadora en el Club de Campo de Madrid.  Amparo Martí señala en el artículo "Estela Benavides tenista de élite y artista naif" "[...] la obra de Estela Benavides es intuitiva y llena de sabiduría. Su intuición es admirable porque la ajusta de forma natural y con facilidad en la composición de planos y volúmenes; podríamos decir que aunque es autodidacta intuye soluciones casi académicas. Con sabiduría, acomete distancias y atmósfera, que se acercan a una pintura menos naif de aquello que es común en los pintores de esta línea artística...”.




Entre las características propias de su hacer cabe destacar, que en ocasiones, la obra de Benavides supera el propio lienzo y alcanza parte del marco que las perfila. Además, esta no es la única peculiaridad que existe en su obra, la artista empleó raquetas de madera antiguas para enmarcar algunas de sus pinturas.



 

Robert Delaunay


Robert Delaunay nació en 1885 en París. El artista es una de las figuras más importantes para comprender el nacimiento de la abstracción a principios del siglo XX. El artista abandonaría muy tempranamente el cubismo, en favor del orfismo o cubismo órfico.


En 1913, Apollinaire publicó, en París, su obra Méditations esthétiques. Lespeintres cubistes (Meditaciones Estéticas) y declaró lo siguiente sobre el cubismo órfico: "Es el arte de pintar conjuntos nuevos con elementos no tomados de la realidad visual, sino totalmente creados por el artista y dotados por él de una poderosa realidad. Es arte puro". Apollinaire situó la obra de artistas de la talla de Duchamp, Picabia o Delaunay en esta tendencia, un nuevo estilo que se caracterizaba por el empleo de formas circulares y colores brillantes.


"Orfismo o cubismo órfico: Movimiento pictórico francés de corta vida que se desarrolló a partir del cubismo. La palabra «orfismo», que usaron con anterioridad los simbolistas, fue aplicada al movimiento por Apollinaire, y la referencia a Orfeo, cantor y poeta de la mitología griega, reflejaba el deseo de los artistas implicados de aportar un nuevo elemento de lirismo y color al austero cubismo intelectual de Picasso, Braque y Gris. Convirtieron el color en principal medio de expresión artística, y Delaunay y Kupka fueron de los primeros que pintaron cuadros absolutamente no representativos, viendo una analogía entre abstracción pura y música". (Fuente: Art4X)


 


La trayectoria de Delaunay quedó marcada por la evolución hacias "formas más rotas y retorcidas". Como afirma R. Balius i Juli en su artículo "De la abstracción a la figuración a través del deporte" "[...] A través del estudio de la obra de Cézanne llegó al cubismo de Braque i de Picasso [...] destaca un cada vez más acentuado proceso de desintegración de las formas, rotas y retorcidas por la luz. [...] Bien pronto comprende las limitaciones del cubismo y quiere restaurar el color y el movimiento. [...] Es a partir de 1912 que adopta la técnica cromática, creando una pintura en función de la luz y el movimiento que proporciona el color puro."


Y en este contexto realizó L'Equipe de Cardiff (El Equipo de Cardiff) en 1912. Con esta obra el artista retoma la figura humana, y sus lienzos se convierten en una amalgama de elementos objetivos, como la Torre Eiffel, letras que componen su nombre, guiños a la modernidad y figuras en distintas posiciones, con una alusión directa al mundo del deporte.



A partir de este momento el deporte será una idea presente en sus obras. Eventos, actividades, personajes y demás alusiones a este mundo quedarán retratadas, ejemplo de esto es su serie Les Coureurs (Los Corredores). Balius i Juli en su artículo "De la abstracción a la figuración a través del deporte" señaló a este respecto que "En 1924 Delaunay pinta la serie Les Coureurs (Los Corredores). En ella mantiene el cromatismo y la ausencia de la línea; en otra versión de 1926, introduce imágenes numéricas, sin que por ello pierda sus peculiar estilo".



Por aquellos años el Barón de Coubertin, quien había dedicado su vida a la pedagogía,  concretamente, al estudio del papel del deporte en la educación de la juventud, consiguió el apoyo para la organización de los juegos de la VII Olimpiada. Tiempo atrás, conocedor de los beneficios que el ejercicio físico procura en el desarrollo intelectual de los más jóvenes, intentó que Francia se interesara por el deporte sin demasiado éxito. En 1892, Coubertin propuso reinstaurar los juegos olímpicos en la reunión de la Unión Deportiva en París, sin obtener apoyo alguno. En 1894, en el Congreso Internacional de amateurismo consiguió por unanimidad la restauración de los juegos. En este contexto y dado que Delaunay gozaba de reconocimiento en aquellos años, resulta comprensible que el artista quisiera participar de este ambiente y evento deportivo.


 



 

Gustave Doré


Gustave Doré nació en Estrasburgo en 1832 y falleció en París en 1883. Es considerado uno los dibujantes más influyentes de la segunda mitad del siglo XIX. Con tan solo quince años inició su trayectoria en París, ciudad en la que publicó semanalmente caricaturas en el Journal pour Rire, para más tarde acabar convirtiéndose en uno de los ilustradores más importantes de la historia.


Artista polifacético experimentó también con la pintura, el dibujo, el grabado y la escultura aunque sus creaciones no alcanzaron el éxito del que gozaron sus ilustraciones. Durante la segunda mitad del siglo XIX, como apuntó, en 2014, Philippe Kaenel, Doré "se propuso ilustrar todos los clásicos de la literatura, cómica, heroica y trágica". Sus ilustraciones acompañaron tanto a grandes clásicos como a obras literarias de sus coetáneos, Cuentos droláticos de Balzac (1855), Cuentos de Perrault (1867), El ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha de Cervantes (1863), Paraíso perdido de John Milton, Fábulas de la Fontaine (1868) o Infierno de Dante (1861), entre otras. Se convirtió así en embajador de la cultura europea y el éxito propició que la influencia de su obra se extendiera rápidamente por Europa y América.


 


Doré abarcó diferentes géneros, desde la sátira y la historia hasta la religión. En sus obras frecuentemente aparecen personajes como las pitonisas o los saltimbanquis y escenas costumbristas o relacionadas con el amor, la muerte o el infierno. Los paisajes quedarán reflejados también en su obra, gracias a los numerosos viajes que realiza por España, Escocia o Suiza. Doré terminó convirtiéndose en uno de los principales representantes del paisaje de montaña. Se trata de un género que le acompañó a lo largo de toda su carrera; además, era un apasionado del alpinismo, con lo que esta disciplina deportiva quedará también reflejada en su obra.


ALPINISMO


El 14 de julio de 1865 dos expediciones, la dirigida por Edward Whymper y la capitaneada por Jean-Antoine Carrel, pugnaban por ser las primeras en ascender al monte Cervino, conocido como Matterhorn en su vertiente suiza o Gran Becca en el dialecto valdôtain del valle d'Aosta en Italia. Esta montaña, de singular morfología, es con sus 4.478 metros la quinta cima más alta de los Alpes, su peculiar morfología inspiró a ilustradores y artistas a lo largo de la historia. A este respecto afirmaba Óscar Gogorza en su artículo "El Cervino pasa por ser una obra de arte, la montaña que cualquier niño dibujaría".


Tal era el encanto de estas vistas de montaña que Edward Whymper, un joven grabador londinense, recibió el encargo de ilustrar un libro sobre los Alpes. Con el tiempo se aficionaría al alpinismo, siendo varios los intentos por encumbrar la montaña, hasta que un 14 de julio de 1865 encaró tal hazaña por la cara noreste. Whymper logró llegar el primero a la cima aunque el alto coste de la victoria se saldó con cuatro de sus hombres muertos. En el trayecto de descenso Douglas Hadow se resbaló golpeando a Michel Croz y arrastrando a la muerte con ellos a Charles Hudson y Lord Francis Douglas. Los siete integrantes de la expedición iban unidos por una cuerda que se rompió y permitió a Whymper y otros dos hombres salir ilesos. Tal suceso tuvo una repercusión mediática importante, creándose en torno a este acontecimiento una especie de leyenda que recuerda aún hoy a la cordada de Whymper y su fatal desenlace. Tres días más tarde, el 17 de julio, la expedición dirigida por Jean-Antoine Carrel alcanzaba la cima. Este trágico acontecimiento puso el broche final a la conocida edad de oro del alpinismo dando paso a nueva etapa en la que se busca la dificultad, conquistar las cumbres siguiendo rutas más difíciles.


Doré, viajero incansable y aficionado al alpinismo, visitó en diferentes ocasiones Suiza entre 1853 y 1881. En uno de sus viajes, en 1865, se hospedó en Zermatt y conocedor de la trágica historia de Whymper y sus hombres realizó sus obras L'Ascension du Mont Cervin (El ascenso al Monte Cervino) y Catastrophe du Mont Cervin (La catástrofe del Monte Cervino, la caída). En la primera de las obras representó la llegada a la cima, en la parte superior se observan las figuras diminutas de los siete expedicionarios celebrando la victoria, no se trata de "una descripción topográfica exacta sino una interpretación narrativa".


En torno a esta obra de Doré se ha escrito: "[...] se ordena siguiendo una estructura piramidal y la cima del Monte Cervino constituye la parte esencial. La obra se compone de planos muy sombríos que se suceden hasta llegar a la cordada de alpinistas en la cima de la montaña. En la parte izquierda, el precipicio vertiginoso abre el paso a un vacío enorme. En un segundo plano se aprecia un macizo menos elevado con sus glaciares y sus ventisqueros. El cielo cubierto e inestable y los contrastes de luz recuerdan la duración de la ascensión y la amenaza opresiva de la naturaleza frente a la valentía del hombre. Este tema funesto está ilustrado en la parta baja del cuadro por unas aves rapaces de gran tamaño y de mal agüero, desviadas de su zona por la irrupción de los alpinistas. (Texto extraído de "L'essor de l'alpinisme" en Réunion des Musées Nationaux - Grand Palais. Traducido por Marina Patricia Trif)




 


 


 

Hans Erni


 


El polifacético artista Hans Erni nació en Lucerna el 21 de febrero de 1909 y falleció el 21 de marzo de 2015 a los 106 años. Tras concluir sus estudios en la Escuela de Artes y Oficios de su ciudad natal, en 1928 se traslada a París. Allí a la vez que se forma,  abre su propio taller. Un año más tarde visita Alemania y se matricula en la Academia de Artes Liberales y Aplicadas de Berlín. Durante este periodo mantuvo contacto con grandes artistas como Pablo Picasso o Georges Braque.


Durante los años posteriores, y ya iniciada la década de los treinta, formó parte, junto a Brancusi o Kandinsky, entre otros artistas abstractos, de la asociación Abstraction-Création fundada en París en 1931, que surgió para contrarrestar la influencia del surrealismo encabezado por André Breton. Tras un corto periodo viviendo en Londres, en 1939 recibió un encargo, se trataba de un mural de grandes dimensiones que podría visitarse en la exposición Nacional Suiza en Zurich. Con esta obra, Suiza, tierra de vacaciones del pueblo, obtuvo su primer éxito al mismo tiempo que abandonaba la abstracción para iniciar una etapa artística distinta en la que buscar y ahondar en un estilo propio muy diferente.


Respecto a su obra, Ramon Balius i Juli, en uno de sus artículos, escribió  "[...] y en ella generalmente sobre una base filosófica, se desarrollan, entre muchos otros, temas técnicos, científicos, socio-políticos, ecológicos o deportivos." Hans siempre estuvo ligado al mundo del deporte, de joven había practicado gimnasia y durante mucho tiempo practicó el hockey sobre hierba. El deporte había sido una realidad constante en su vida y ello, junto con muchos otros aspectos de su pensamiento, quedó reflejado en su obra.


En uno de sus múltiples viajes, en esta ocasión a Sicilia, el artista entró en contacto con la idea del mundo antiguo, mostrando especial interés por "la belleza del cuerpo relacionada con motivos mitológicos". Se entiende así que su relación con el mundo del deporte se sustentaba en diferentes episodios, viajes, y aficiones de su día a día. Como apunta Ramon Balius i Juli en su artículo, cabe destacar que la realización de "[...] la ilustración en 1944 de las Olimpícas de Píndaro lo situó en la realidad del deporte de la Antigüedad, modelo del actual olimpismo". Píndaro fue un importante poeta lírico en la época antigua, a quien se le atribuyen las odas triunfales a los vencedores de los juegos de Olimpia. Sus composiciones aluden a la victoria deportiva para ensalzar el valor personal del atleta, el triunfo plasma la victoria de lo bello y lo bueno sobre lo mediocre. Con estas ideas, el artista se inspiró en la figura del atleta, con la representación de esta modalidad deportiva rendía un especial homenaje, como Balius destaca en su artículo, "a la belleza del cuerpo humano desnudo y en movimiento, es decir, vivo".




En 1983 el Comité Internacional Olímpico realizó al artista un encargo. Se trataba de una serie de obras dedicadas a los deportes olímpicos y que se destinaría a la Château de Vidy de Lausanne.  Años más tarde, realizó un mural destinado a la sala de reuniones del ICO que tituló Olimpo: Mito y Realidad.




En 1989, la Academia de Deportes de Estados Unidos le nombró "artista deportivo del año. Poco después, en 1992, con motivo de los Juegos Olímpicos de Barcelona, Juan Antonio Samaranch, presidente del COI, le concedió la medalla de oro por su obra artística de carácter deportivo. Y en 2004 fue reconocido como “ciudadano de honor de Lucerna”.


Su extensa obra refleja una larga trayectoria artística compuesta por pinturas, grandes murales, ilustraciones, carteles, grabados, esculturas, decorados y vestuarios de teatro, entre otras muchas. Será recordado por su aportación al mundo del arte y un fuerte compromiso social que en ocasiones le produjo algún que otro incoveniente. Reconocido como el "Picasso suizo" trabajó hasta el final de sus días.


En una entrevista realizada en 2004, a la pregunta  "¿De dónde viene su pasión por el deporte olímpico?" el artista respondió:


«He sido siempre un gran deportista... He practicado regularmente gimnasia, atletismo, voleibol, esquí, equitación, hockey, natación, ¡e incluso aprendí a pilotar avionetas! En el deporte encuentro armonía, mi equilibrio interior y exterior. Pero no he pintado el deporte en sí, lo que me ha interesado ha sido siempre el hombre, como tema central».


 

Antonio de Felipe


Antonio de Felipe nació en 1965 en Valencia, ciudad en la que se licenció en Bellas Artes. Al mismo tiempo que estudiaba, trabajó como creativo en una agencia de publicidad, forjando así un estilo propio, una seña de identidad que ha sabido imprimir en cada una de sus obras. Está considerado como el máximo representante actual del pop art español. Realizó su primera exposición en la década de los 90, por entonces, en España eran pocos los artistas que se identificaban con el pop art. En 2015, en el artículo publicado por El País, el artista señalaba “La gente cree que es un estilo facilón y solo decorativo. Pero mis cuadros son mucho más profundos. He trabajado para dignificar el pop art”. En otra ocasión apuntó "[...] cuando yo empecé, el pop no estaba de moda, se llevaba la pintura matérica. En los concursos no me seleccionaban por raro, porque estaba fuera de onda". Hoy en día su obra se encuentra en importantes colecciones públicas y privadas como en el Museo Reina Sofia, el Thyssen-Bornemisza o el IVAM, frente a las críticas se defiende "[...] yo no pinto para gustar; yo pinto como siento".


La temática de su obra es variada y en su exposición PopSport decidió rendir homenaje al deporte. La muestra sirvió para reforzar la idea de fusión entre deporte y arte y con ello colaborar en la promoción de la candidatura olímpica de Madrid 2016. Desde el Ayuntamiento de Madrid se impulsaron diferentes iniciativas para promover la capital como sede olímpica, aunque como el propio artista indicó en una entrevista "no fue una exposición de encargo" aunque si sirvió para promocionar el proyecto olímpico Madrid 2016. Según sus propias palabras "El deporte es la excusa, hablo de mucho más. Mi pintura tiene dobles y triples interpretaciones".


 



 


El resultado, una serie de obras que muestran como el arte y el deporte comparten valores como el trabajo, el esfuerzo o el sacrificio; no se trata de conceptos ajenos que nada tienen que ver entre sí. El artista regaló al Ayuntamiento de Madrid, siendo alcalde Alberto Ruiz-Gallardón, una de las obras, se trata de un cuadro titulado La Menina de Cibeles, en él una menina vestida con un traje en tela de chándal color rosa posa ante el Palacio de Cibeles mientras sujeta una bolsa de deporte.



PopSport se componía de cuarenta cuadros y cinco esculturas, obras de intenso colorido, gran frescura y vitalidad. En la muestra están presentes objetos cotidianos, productos de uso diario e iconos propios de la cultura de masas; además, hace referencia a importantes pintores como Velázquez, Picasso o Sorolla, y a grupos artísticos más actuales como Equipo Crónica entre otros. Su obra se caracteriza por un lenguaje plástico sencillo y fácil de comprender, por la mezcla de personajes sacados del cómic y elementos extraídos del mundo de la publicidad, de la música e incluso del cine. A este respecto, Juan Carlos Rodríguez en su artículo afirma " [...] Una explosión kistch donde la publicidad y la reinterpretación de pintores clásicos y contemporáneos [...] se mezclan con aparente facilidad con Mortadelo, Madelman o Correcaminos [...]".


En ocasiones parte de obras de arte ya consagradas y las reinventa, introduciendo elementos nuevos, colores intensos o guiños humorísticos, irónicos y dobles sentidos posibilitando múltiples lecturas. La natación, el ciclismo, el tenis, el surf, el golf, el atletismo, el boxeo, entre otras muchas actividades deportivas quedaron recogidas de una forma genuina en el conjunto de la muestra.


En la obra En la Malvarrosa o mirando al mar rinde homenaje a su tierra, Valencia, y a la obra de Sorolla Niños en la playa (1910), recreando ese intante de juego de los pequeños en la orilla del mar y captando esa cálida luz mediterránea. Además, integra elementos deportivos como un barco de la America's Cup tripulado por personajes como Scooby Doo, el oso Yogui o Pedro Picapiedra que abandona su troncomóvil para participar en la competición. En su otra obra La carrera (Tres mujeres corriendo en el estadio) retrata la foto finish de tres atletas, dos robustas mujeres y una tercera con rasgos orientales, las dos primeras corren agarradas de la mano como en la obra Mujeres corriendo en la playa (1922) de Pablo Picasso.




 



La exposición, que tuvo lugar en el Centro Cultural Casa de Vacas (Parque del Retiro) de Madrid, pudo visitarse desde el 5 de mayo al 20 de junio de 2009. Un año después, se inauguró en el Palau de la Música de Valencia, entre el 22 de abril y el 18 de de julio de 2010, en esta ocasión su exposición se consideró la antesala cultural al acontecimiento deportivo Valencia 2011 Capital Europea del Deporte.


 


 


 

Núria Martinez Seguer

 

 

Núria Martinez Seguer (Barcelona, 1973) está especializada en la imagen. Su trabajo se centra en el audiovisual y la fotografía. Su obra fotográfica de reportaje de autor está en parte centrada en el deporte, concretamente en el boxeo, con un lenguaje estético de contrastes y contundencia formal.  En 2004 obtuvo el Primer Premio Nacional en la Euro Press Photo Awards , en la categoría de Deporte, expuesto en el Palazzo Venezia de Roma.

 

 

 

Núria Martinez Seguer ha realizado varios proyectos en torno al mundo del boxeo: El silencio del boxeo, Soul Round  y Silenci i soul.

Soul Round son imágenes de un tiempo perdido y poco conocido cuando Cataluña era el emporio del boxeo. Su homenaje recuerda que aquellos deportistas, fieles a la República y al gobierno de Cataluña, fueron muertos o exiliados cuando las tropas de Franco ocuparon Cataluña y terminaron con la edad dorada del boxeo catalán.

El silencio de boxeo es un documental que toma como punto de partida el concepto de silencio, siendo este el tema central de la reflexión del artista en la historia del boxeo. Una historia de una realidad silenciada, marginados y afectados por nuestra ignorancia y la falta de conocimiento. Esta serie representa a través de una metáfora, el pasado, el presente y el futuro del boxeo catalán.

Más información: ROUND Art Boxa
 

 

LeRoy Neiman


El artista Leroy Leslie Runquist, más conocido como LeRoy Neiman, nació en Saint Paul (Minnesota) el 8 de junio de 1921. Cursó sus estudios en el Instituto de Arte de Chicago donde impartió clases. Conocer al magnate Hugh Hefner, fundador y editor de la revista Playboy, supuso un hito importante en su trayectoria, ya que tras observar la destreza y talento de Neiman como dibujante propuso al joven colaborar con la revista. Durante la década de los sesenta Neiman pudo viajar por todo el  mundo y dar a conocer su trabajo.


La temática que recogía en sus obras era variada, desde pasajes de la vida cotidiana y de ocio, escenas deportivas, ciudades y monumentos emblemáticos, paisajes, hasta personalidades del mundo de la cultura y el deporte. Su obra compuesta por acuarelas, dibujos a lápiz, serigrafías, litografías, entre otros, se caracteriza por el empleo de vistosos colores, elementos propios del realismo y trazos impresionistas.


Neiman cautivó al público con sus interpretaciones instantáneas. Su forma de trabajar resultaba peculiar, plasmaba en bocetos a modo de "instantáneas" todo lo que ocurría a su alrededor.


 


 


Hay que destacar que gran parte de las obras de LeRoy inmortalizaron instantes del mundo del deporte, importantes eventos como los Juegos Olímpicos de los Ángeles de 1984 (Juegos de la XXIII Olimpiada), el Derby de Kentucky (Kentucky Derby), más conocido como la carrera de caballos para ejemplares purasangre, campeonatos de boxeo, torneos de golf, la Formula 1, carreras de caballos, entre otras muchas citas deportivas. También retrató a sus protagonistas, deportistas de élite como los boxeadores Muhammad Ali y Bernard Hopkins, los beisbolistas Cal Ripken y Roger Clemens, el jugador de hockey Wayne Gretzky o los jugadores de fútbol americano John Elway y Roger Satubach. Además, realizó retratos a personajes de la alta sociedad. Sus obras están presentes en distintas colecciones de instituciones y museos de carácter público y privado a lo largo de todo el mundo.


Neiman falleció el 20 de junio de 2012, a los 91 años de edad, dejando tras de sí una basta obra pictórica y el reconocimento del mundo artístico. El pintor oficial de cinco olimpiadas y colaborador durante un tiempo de la revista Playboy declaraba en una ocasión "[...] Todo el que hace algo para tratar de alcanzar el éxito debe dar lo mejor de sí, y el arte ha sacado lo mejor de mí".


EVENTOS DEPORTIVOS



BOXEO



BEISBOL



HOCKEY



 

Pablo Picasso

Pablo Picasso es considerado como uno artistas más importantes del siglo XX. Entre sus más de dos mil obras, hay relacionadas con el deporte, pero  se caracterizan por ser más recreativas que competitivas.  Es decir, le importaba más la estética de los movimientos físicos de los atletas que la competición en sí misma.


Atletismo
En algunas obras de Picasso sobresale la musculación de los personajes: La acróbata de la bola (1905), una de sus máximas expresiones durante su periodo rosa, y El atleta (1909), de su época cubista.



Fútbol
Aunque hay disparidad de criterios, parece que Pablo Picasso no fue un gran aficionado al fútbol. No obstante, la expansión del fútbol como fenómeno de masas llamó la atención del malagueño.



 


Picasso dejó plasmado su visión sobre el juego y el fútbol en esta obra de 1961, una escultura de chapa recortada de un futbolista.


 


 


 



En el dibujo Partido de fútbol, fechado en mayo de 1961, puede verse a varios jugadores, pertenecientes a dos equipos, con diferentes camisetas, disputándose un balón sobre el césped. 


 


 


 



 


Footballeur, de 1965. Es una cerámica hecha en arcilla, mide 30 centímetros de altura por 24 de anchura y forma parte de una edición limitada y numerada de 50 ejemplares. Se trata de una figura en movimiento, danzante, emulando el tiro a puerta de un jugador.


 


 


Boxeo
Picasso era aficionado al boxeo. Le asombraba la fuerza física y la belleza de un combate. Sin embargo, el número de obras en el que aparece este tema es considerablemente reducido.


Natación



 


Picasso pintó cuerpos en movimiento en la playa. En algunos momentos, los movimientos recuerdan escenas de danza. Suelen ser mujeres. Las  obras en las que aparecen hombres al lado del mar suelen ser menos numerosas y con una actitud más rígida.


 


 


 


Más información: Picasso y el deporte, publicado por Balius Juli, R. y Aproximación a la obra de Picasso a través de la representación del ejercicio físico, de Teresa González Aja.


 


 

Niki de Saint Phalle


La pintora, escultora y cineasta Catherine Marie-Agnes Fal de Saint Phalle, más conocida como Niki de Saint Phalle, nació en Neuilly-sur-Seine, Francia, el 29 de octubre de 1930 y murió en San Diego, California, el 21 de mayo de 2002. Vivió en Francia durante sus primeros años de vida al cuidado de sus abuelos paternos, al cumplir los tres años se trasladó a Greenwich, Connectitut, junto a sus padres. Durante su adolescencia pudo trabajar como modelo apareciendo en revistas como Vogue, Harper’s Bazaar o Life. En 1949 contrajo matrimonio con Harry Mathews y en 1951 nace su hija Laura, y cuatro años más tarde su hijo Philip. Tiempo después, la pareja se trasladó a la capital francesa, ciudad en la que Niki iniciaría sus estudios de arte dramático. A lo largo de su trayectoria viajó por diferentes países como  España, Francia e Italia.


De estos viajes extrae ideas que luego intentará plasmar en sus obras, gracias a las visitas que realiza al Louvre profundiza en la obra y vida de artistas de la talla de Paul Klee, Picasso o Rousseau; en Barcelona tiene ocasión de visitar el Parque Güell, obra de Antoni Gaudí que en 1984 fue incluida por la Unesco en la Lista del Patrimonio Mundial. La artista quedó tan impresionada por la obra del arquitecto catalán que le costaría casi dos décadas realizar "su propio jardín".


En 1960 se separa del que hasta entonces había sido su marido, Harry Mathews, e inicia en esta década una etapa artística intensa. En 1961 presenta sus shooting paintings o pinturas tiroteadas, se trataba de unas láminas de yeso sobre las que colgaba pequeñas bolsas de plástico llenas de pintura, cada una con un color diferente, que hacía estallar con disparos de carabina. Al estallar los pequeños sacos de pintura los plafones de yeso blanco quedaban impregnados por los distintos colores. Durante estos años Niki pasó a formar parte del nuevo realismo (nouveau réalisme), movimiento abanderado por Yves Klein, Arman, Francois Dufrêne, Raymond Hains, Martial Raysse, Pierre Restany, Daniel Spoerri, Jean Tinguely y Jacques de la Villeglé.




 



 


Destacar sus Nanas, esculturas de formas voluptuosas, que primero realizó en tela y más tarde en resina y yeso pintado. Se trataba de cuerpos de mujer de intensos colores y curvas ondulantes, en diversos tamaños. En 1966 Pontus Hultén invitó a Niki a instalar una Nana monumental, Hon (“ella”, en sueco), en el Moderna Museet de Estocolmo.




Colaboró en diferentes ocasiones con el escultor suizo Jean Tinguely, con quien se caso en 1971. Año en que realiza la serie Madres devoradoras, esculturas que aportan una imagen más crítica de la mujer. Tinguely, reconocido por sus "máquinas escultura" o arte cinético, aportó nuevos elementos a las esculturas de de Niki, dotándolas de movimiento. Entre estas se hayan obras como Patinadores de 1975 (acrílico sobre resina, con zócalo de Tinguely). En 1982 Niki fue invitada a crear su propio perfume por una empresa norteamericana y gracias al beneficio económico obtenido pudo financiar su Tarot Garden, inspirado en el Parque Gëll de Barcelona. Fue inaugurado años más tarde, en 1998, y se ubica en Garaviccio, un pueblo de la Toscana. A finales de esta década crea una serie de esculturas agrupadas bajo el título Héroes negros, figuras del baloncesto, la danza y el béisbol quedaron retratados.




 

Andy Warhol


Andrew Warhola, más conocido como Andy Warhol, nació en Pittsburgh el 6 de agosto de 1928 y falleció en Nueva York, el 22 de febrero de 1987.  Warhol desempeñó un papel crucial en el nacimiento y desarrollo del pop art, movimiento artístico del siglo XX que se caracteriza por el empleo de imágenes de la cultura popular. Con Warhol lo cotidiano fue elevado a la categoría de arte. Warhol concebía el deporte como parte de la cultura pop por eso fue uno de sus temas recurrentes. No hay nada más cotidiano que un ídolo, ni nada más mundano y genial que un gol, un drive, un crochet, una canasta, ...


Durante los años 70, Warhol hizo trabajos a medida para coleccionistas y distintas celebridades. Del coleccionista de arte y aficionado a los deportes Richard Weisman surge el proyecto Atletas, colección de retratos de estrellas deportivas de finales del siglo XX.  Salieron diez pinturas de deportistas famosos: O. J. Simpson, Muhammad Alí, Chris Evert, Willie Shoemaker, Dorothy Hamill, Jack Nicklaus, Tom Seaver, Karem Abdul-Jabbar, Rod Gilbert y Pelé. Las estrellas retratadas son iconos estadounidenses salvo en dos casos: el canadiense Rod Gilbert y el brasileño Pelé.



Warhol fue famoso por sus icónicos retratos en serigrafía durante los años setenta y ochenta. Tomaba fotografías a personas que eran muy atrevidas en esa época, desde celebridades, músicos, diseñadores de moda y atletas. A todos ellos retrató Warhol con su cámara Polaroid. Con los rostros del boxeador Mohammed Alí, la ex estrella de fútbol americano O. J. Simpson o el futbolista Pelé llevó a cabo series. 



También realizó representaciones de actividades deportivas como los grabados Patinador de velocidad en 1983 y Wayne Gretzky (El Grande) en 1984. 



En 1979, Warhol recibió de BMW el encargo de pintar un coche de carreras de competición BMW M1 para la cuarta exposición del proyecto BMW Art Car. A diferencia de los tres artistas que le habían precedido (Alexander Calder, Frank Stella y Roy Lichtenstein), Warhol declinó utilizar un modelo a escala y se puso a pintar directamente sobre el vehículo.